Audi A3 1.4 TFSI Attraction · 125 CV (2008-2009)

2008
Gasolina
FWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

125CV

Par

200Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

140g/km

0-100 km/h

9.4s

Vel. Máx.

203km/h

Peso

1320kg

Precio

22,530

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

92 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima125 CV / 92 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 1.4 TFSI Attraction · 125 CV (2008-2009)

Descripción general

El Audi A3 de 2008, especialmente con el motor 1.4 TFSI de 125 caballos, representa la puerta de entrada al universo premium de Audi. No es solo un coche, es una declaración de intenciones. En su compacta carrocería de tres puertas, encapsula una calidad de construcción, una finura de marcha y un equilibrio que lo convirtieron en la referencia absoluta de su segmento. Conducirlo era, y sigue siendo, una experiencia que te hace sentir que has elegido bien.

Experiencia de conducción

Al volante, las sensaciones son inmediatas y gratificantes. El motor 1.4 TFSI, gracias al turbo y a su generoso par desde bajas vueltas, empuja con una energía sorprendente y lineal, haciendo que el coche se sienta ágil y siempre dispuesto. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y de tacto delicioso, invitando a jugar con ella. Pero donde realmente enamora es en su pisada. El chasis transmite una solidez y un aplomo extraordinarios, como si estuviera soldado al asfalto, generando una confianza total para afrontar cualquier curva. Es un coche que se disfruta en cada kilómetro, combinando un confort de marcha soberbio con una dinámica que dibuja sonrisas.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son puras, musculosas y perfectamente proporcionadas, creando una silueta deportiva que ha envejecido maravillosamente. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter dinámico y juvenil. Por dentro, el A3 te abraza con un ambiente de calidad superior. Cada material, cada ajuste y cada botón transmiten una sensación de solidez y cuidado por el detalle que era difícil de encontrar en otros coches de su tamaño. Sentarse en él era sumergirse en un espacio donde la ergonomía y la calidad se dan la mano para crear una atmósfera única.

Tecnología y características

La verdadera magia tecnológica de este A3 reside bajo su piel. El motor 1.4 TFSI fue una pequeña joya de la ingeniería en su momento, combinando inyección directa y turboalimentación para ofrecer un rendimiento brillante con un consumo muy contenido. Esta eficiencia no era habitual en motores de gasolina de su potencia. Además, su sofisticado chasis con suspensión trasera de paralelogramo deformable, más propio de segmentos superiores, era el responsable de su excepcional comportamiento en carretera. La tecnología no estaba en pantallas gigantes, sino en la ingeniería que hacía de la conducción una experiencia segura, refinada y emocionante.

Competencia

En su época dorada, el Audi A3 se enfrentaba a una competencia feroz que aspiraba a destronarlo como el rey de los compactos premium. Su principal adversario era el BMW Serie 1, que jugaba la carta de la propulsión trasera y una conducción puramente deportiva. Otro gran rival era el Volkswagen Golf, su primo hermano, que ofrecía una calidad muy similar a un precio más accesible, aunque sin el aura y el refinamiento extra de los cuatro aros. Más lejos en concepto, pero también en el punto de mira, estaban modelos con carácter como el Alfa Romeo 147, que apostaba por el diseño pasional y el corazón italiano.

Conclusión

El Audi A3 1.4 TFSI de 2008 es mucho más que un simple coche; es un icono que definió lo que debía ser un compacto premium. Su combinación de diseño atemporal, una calidad interior que roza la perfección y un comportamiento dinámico sublime lo convierten en una pieza codiciada incluso hoy. Es un vehículo que te recompensa en cada trayecto, que te hace sentir orgulloso de conducirlo y que demuestra que la excelencia no entiende de tamaños. Una elección brillante que deja una huella imborrable en quien lo conduce.