Audi A3 Ambition 1.9 TDIe DPF · 105 CV (2008-2009)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

105CV

Par

250Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

11.4s

Vel. Máx.

194km/h

Peso

1355kg

Precio

26,160

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 Ambition 1.9 TDIe DPF · 105 CV (2008-2009)

Descripción general

El Audi A3 de 2008 se consolidó como el referente en el segmento de los compactos premium. Esta versión 1.9 TDIe Ambition de 105 caballos no solo prometía la calidad y el estatus inherentes a la marca de los cuatro aros, sino que también añadía un componente de eficiencia y conciencia ecológica sin sacrificar el placer de conducir. Era el coche que te hacía sentir que habías tomado la decisión correcta, una mezcla perfecta de aspiración y racionalidad.

Experiencia de conducción

Al volante, el A3 1.9 TDIe transmite una sensación de solidez y aplomo inconfundible. Sus 105 caballos pueden parecer modestos, pero el generoso par de 250 Nm disponible desde muy bajas vueltas te empuja con una contundencia agradable y resolutiva en el día a día. No es un deportivo, pero su chasis equilibrado y su dirección precisa te invitan a disfrutar de cada curva, sintiendo el coche como una extensión de ti mismo. El cambio manual de cinco velocidades te conecta directamente con una mecánica robusta y fiable, generando una confianza que te acompaña en cada kilómetro.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas limpias y proporcionadas, en esta carrocería de tres puertas, le otorgan un aire deportivo y compacto que ha envejecido maravillosamente. El acabado Ambition, con sus llantas de 17 pulgadas, subraya su carácter dinámico. Por dentro, la sensación es aún más intensa: la calidad de los materiales, el ajuste perfecto de cada componente y la ergonomía del puesto de conducción te envuelven en una atmósfera premium que te hace sentir especial cada vez que cierras la puerta.

Tecnología y características

Bajo su capó, este A3 esconde el aclamado motor 1.9 TDI, una obra de ingeniería centrada en la eficiencia y la durabilidad. Gracias a la inyección directa por bomba-inyector y un turbo de geometría variable, lograba un consumo combinado de tan solo 4.5 litros a los 100 km, una cifra extraordinaria para la época que lo convertía en un viajero incansable. Aunque no contaba con los sistemas multimedia actuales, su tecnología se centraba en lo esencial: un chasis avanzado con suspensión trasera de paralelogramo deformable y una dirección asistida sensible a la velocidad que garantizaban una conducción segura y placentera.

Competencia

En un mercado muy competido, el Audi A3 se enfrentaba a rivales de gran calibre como el BMW Serie 1, que ofrecía la emoción de la tracción trasera, y el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, con su enfoque en el confort y la elegancia. También el Volvo C30 se postulaba como una alternativa con un diseño único y un gran enfoque en la seguridad. Sin embargo, el A3 lograba destacar por su equilibrio magistral entre deportividad, calidad interior percibida y una imagen de marca poderosa que lo convertía en el objeto de deseo para muchos.

Conclusión

El Audi A3 1.9 TDIe Ambition de 2008 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la compra inteligente y pasional, un vehículo que te cuida el bolsillo con su bajo consumo mientras te mima con una calidad de construcción y una experiencia de conducción que pocos podían igualar. Es un coche que, incluso años después, sigue transmitiendo una sensación de modernidad y prestigio, un compañero fiel que demuestra que la excelencia no tiene por qué estar reñida con la sensatez.