Audi A3 Ambition 2.0 TDI 140 CV (2010-2012)

2010
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

4.4l/100

Emisiones

115g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1395kg

Precio

28,350

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 Ambition 2.0 TDI 140 CV (2010-2012)

Descripción general

El Audi A3 de 2010 es más que un coche; es una declaración de intenciones. En su versión Ambition con el motor 2.0 TDI de 140 caballos, representa el equilibrio perfecto entre la elegancia premium, la eficiencia alemana y un espíritu deportivo que te invita a devorar kilómetros. Es el coche que te define, un compacto que no renuncia a nada y que, incluso años después, sigue girando cabezas y despertando pasiones.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir el poderío de su motor diésel de 140 CV. El empuje de sus 320 Nm de par desde bajas vueltas es adictivo, pegándote al asiento con una contundencia que sorprende. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te conecta directamente con la mecánica, haciendo de cada cambio una experiencia gratificante. Su chasis, firme y aplomado, transmite una seguridad inquebrantable en curva, mientras que la dirección eléctrica, precisa y directa, te permite trazar cada giro con una confianza absoluta. No es solo un medio de transporte, es una máquina de generar sonrisas en cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas limpias y proporcionadas, junto a la icónica parrilla Singleframe, le confieren una presencia imponente y sofisticada que ha envejecido con una gracia excepcional. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter dinámico y juvenil. Por dentro, la sensación es de estar en un coche de una categoría superior. Cada material, desde el tacto suave del salpicadero hasta el sonido sólido de las puertas al cerrar, respira calidad y atención al detalle. Es un habitáculo que te acoge y te hace sentir especial.

Tecnología y características

Bajo su piel, el A3 2.0 TDI es un compendio de la ingeniería alemana de la época. El motor diésel con inyección por conducto común y sistema Stop-Start no solo ofrecía un rendimiento excelente, sino también unos consumos muy ajustados para su potencia, con una media de solo 4.4 litros a los 100 km. La dirección con asistencia eléctrica variable según la velocidad y un chasis con suspensión trasera de paralelogramo deformable eran tecnologías que garantizaban un comportamiento dinámico de primer nivel, combinando agilidad en ciudad con una estabilidad soberbia en carretera.

Competencia

En un segmento tan competido como el de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 1, que ofrecía la exclusividad de la tracción trasera y un tacto más purista, y el Volkswagen Golf, que en sus versiones más equipadas se acercaba peligrosamente en calidad y tecnología. Sin embargo, el A3 siempre supo jugar su propia carta: un equilibrio magistral entre confort y deportividad, una calidad de acabados interiores que se sentía como referencia y una imagen de marca que transmitía estatus y modernidad.

Conclusión

El Audi A3 2.0 TDI 140 CV de 2010 no es simplemente un coche del pasado; es un icono que demostró que se podía tener todo en un formato compacto. Ofrecía la potencia y el par de una berlina, el consumo de un utilitario, la calidad de un coche de lujo y un diseño que sigue siendo actual. Es una compra increíblemente inteligente y pasional, un vehículo que te recompensa en cada kilómetro y que representa una de las mejores épocas de la ingeniería diésel de Audi. Un coche que, sin duda, deja una huella imborrable.