Audi A3 Ambition 1.8 TFSI S tronic 7 vel. · 160 CV (2010-2012)

2010
Gasolina
FWD
Automático 7v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

160CV

Par

250Nm

Consumo

6.5l/100

Emisiones

149g/km

0-100 km/h

7.5s

Vel. Máx.

222km/h

Peso

1370kg

Precio

31,280

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

118 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima160 CV / 118 kW
Par máximo250 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 Ambition 1.8 TFSI S tronic 7 vel. · 160 CV (2010-2012)

Descripción general

El Audi A3 de 2010 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la entrada al mundo premium de Audi en un formato compacto y ágil, combinando la elegancia característica de la marca con un espíritu juvenil y dinámico. Esta versión Ambition, con su motor 1.8 TFSI y el cambio S tronic, promete una experiencia de conducción que va más allá del simple desplazamiento, ofreciendo un equilibrio magistral entre rendimiento y uso diario.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir una conexión inmediata. El motor 1.8 TFSI empuja con una energía sorprendente desde muy bajas revoluciones, gracias a su generoso par de 250 Nm disponible desde solo 1500 rpm. La respuesta es instantánea, casi adictiva. El cambio S tronic de 7 velocidades es una obra de ingeniería, con transiciones tan rápidas y suaves que parecen telepáticas. El chasis, firme y bien aplomado, transmite una confianza absoluta en cada curva, invitando a disfrutar de una conducción precisa y gratificante sin sacrificar el confort. Es un coche que te hace sonreír.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus proporciones son perfectas, con una silueta compacta y musculosa que irradia deportividad contenida. La icónica parrilla Singleframe domina el frontal, mientras que las líneas limpias y fluidas recorren la carrocería, creando una imagen de solidez y calidad que perdura. Por dentro, el A3 te envuelve en un ambiente premium. La calidad de los materiales es excepcional, cada botón y cada superficie tienen un tacto sólido y agradable, creando una sensación de control y bienestar que pocos compactos de su época podían igualar.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2010, este A3 ya incorporaba tecnologías que definían su carácter avanzado. El corazón de todo es el motor 1.8 TFSI, una joya que combina inyección directa y turbo para ofrecer un rendimiento brillante con un consumo contenido. La transmisión S tronic de doble embrague era, y sigue siendo, una referencia por su rapidez y eficiencia. A esto se suma un chasis sofisticado con suspensión trasera multibrazo, algo no tan común en su segmento, y una dirección asistida eléctrica que se adapta a la velocidad. Es un coche de ingeniería, no de artificios.

Competencia

En el selecto club de los compactos premium de su época, el Audi A3 se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal adversario era el BMW Serie 1, que ofrecía la pureza de la tracción trasera y una conducción más purista, pero con un interior menos práctico. El Volkswagen Golf, especialmente en sus versiones más equipadas, era un competidor muy cercano, compartiendo plataforma pero con una imagen de marca diferente. Frente a ellos, el A3 lograba destacar por su equilibrio perfecto entre calidad interior, confort de marcha, tecnología de motor y una imagen de marca aspiracional.

Conclusión

El Audi A3 1.8 TFSI S tronic de 2010 es mucho más que un simple coche; es una inversión inteligente en placer de conducción y calidad duradera. Representa el equilibrio perfecto entre un vehículo práctico para el día a día y un deportivo discreto que sabe cómo emocionar. Su diseño no pasa de moda, su interior sigue siendo un referente y su conjunto motor-cambio es una delicia. Es la elección ideal para quien valora la ingeniería bien hecha, la elegancia y las sensaciones al volante sin estridencias. Un coche que, incluso años después, sigue sintiéndose especial.