Audi A3 1.2 TFSI 110 CV Attraction (2014-2015)

2012
Gasolina
FWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

110CV

Par

175Nm

Consumo

4.9l/100

Emisiones

114g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1225kg

Precio

22,830

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

365 L

Depósito

50 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo175 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero365 L

Análisis detallado del Audi A3 1.2 TFSI 110 CV Attraction (2014-2015)

Descripción general

El Audi A3 de 2012, en su versión 1.2 TFSI de 110 caballos, representa la puerta de entrada al universo premium de la marca de los cuatro aros. No es solo un coche, es una declaración de intenciones: la búsqueda de la perfección, la calidad y el placer de conducir concentrados en un formato compacto y ágil. Este A3 demostró que no se necesita un motor de gran cilindrada para experimentar sensaciones refinadas y un comportamiento dinámico excepcional, redefiniendo las expectativas de lo que un coche de su segmento podía ofrecer.

Experiencia de conducción

Al volante, el pequeño motor 1.2 TFSI sorprende por su vivacidad y refinamiento. Gracias al turbo, entrega su par desde muy bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta inmediata y una agilidad deliciosa en ciudad y carreteras secundarias. Los 110 caballos se sienten llenos de vida, moviendo el coche con una soltura que enamora. El cambio manual de seis velocidades es preciso y de tacto exquisito, invitando a jugar con él. Su chasis, con una suspensión trasera de paralelogramo deformable, filtra las irregularidades con una maestría soberbia mientras mantiene una compostura y un aplomo en curva que transmiten una confianza absoluta. Es un coche que se siente ligero, preciso y conectado a la carretera.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de tercera generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son puras, afiladas y musculosas, transmitiendo una sensación de solidez y deportividad contenida. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter dinámico, con una silueta que, incluso años después, sigue luciendo moderna y sofisticada. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada material, desde los plásticos del salpicadero hasta el tacto de los controles, ha sido elegido con un cuidado obsesivo. El ajuste entre piezas es milimétrico y el diseño minimalista, centrado en el conductor, crea una atmósfera de control y bienestar que pocos coches de su clase pueden igualar.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A3 esconde una notable carga tecnológica para su época. El motor TFSI es un prodigio de la ingeniería, combinando inyección directa, turbo y un sistema Start-Stop para ofrecer un equilibrio perfecto entre prestaciones y un consumo homologado de tan solo 4.9 litros. La construcción ligera, con un bloque y culata de aluminio, contribuye a su agilidad. En el interior, el sistema de infoentretenimiento MMI con su pantalla retráctil era una referencia, ofreciendo una interfaz intuitiva y una conectividad avanzada que lo situaban a la vanguardia de su segmento. La dirección asistida eléctrica y el avanzado esquema de suspensiones son la prueba de que la tecnología estaba al servicio de una conducción más segura y placentera.

Competencia

En el competitivo ring de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba a titanes con filosofías muy marcadas. Su rival más directo era el BMW Serie 1, que ofrecía la emoción de la propulsión trasera y un tacto de conducción más purista. Por otro lado, el Mercedes-Benz Clase A apostaba por un diseño rompedor y un interior más vanguardista para atraer a un público más joven. Sin olvidar a su primo, el Volkswagen Golf, que compartiendo plataforma ofrecía una calidad excepcional a un precio ligeramente más accesible, aunque sin el aura y el refinamiento extra que siempre ha caracterizado al modelo de Audi.

Conclusión

El Audi A3 1.2 TFSI de 110 CV es mucho más que un simple coche; es la materialización del equilibrio. Logra una simbiosis casi perfecta entre eficiencia, agilidad, confort y una calidad de fabricación que roza la excelencia. Es un vehículo que no necesita gritar sus virtudes, las susurra en cada kilómetro recorrido, en el tacto de cada botón y en la solidez de su rodar. Para quien busca la experiencia premium en un envase compacto, sin renunciar a las sensaciones de un coche bien hecho y agradable de conducir, este A3 fue, y sigue siendo, una elección profundamente inteligente y emocional.