Audi A3 1.4 TFSI 122 CV Attraction (2012-2014)

2012
Gasolina
FWD
Manual 6v

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

122CV

Par

200Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

120g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

203km/h

Peso

1250kg

Precio

23,430

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

365 L

Depósito

50 L

Potencia

90 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima122 CV / 90 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero365 L

Análisis detallado del Audi A3 1.4 TFSI 122 CV Attraction (2012-2014)

Descripción general

El Audi A3 de 2012 no es solo un coche, es la materialización del compacto premium. En esta tercera generación, Audi perfeccionó una fórmula que ya era ganadora, creando un vehículo que destila calidad por cada poro. La versión con el motor 1.4 TFSI de 122 caballos representa el equilibrio perfecto, un corazón lleno de vida y eficiencia que demuestra que no se necesita una potencia desbordante para sentir una conexión especial con la carretera.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es una experiencia que reconforta y emociona a partes iguales. El motor empuja con una suavidad y una energía inesperadas desde muy bajas vueltas, haciéndote sentir que llevas más de los 122 caballos declarados. Es ágil en ciudad y un compañero de viaje incansable en autopista. El chasis, asentado sobre la innovadora plataforma MQB, transmite una sensación de aplomo y seguridad absoluta. Cada curva se traza con una precisión deliciosa, la dirección obedece al instante y el cambio manual de seis velocidades es pura delicia mecánica. Es un coche que te envuelve en una burbuja de refinamiento y control.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal y deportividad contenida. Las líneas afiladas y la icónica parrilla Singleframe le otorgan una presencia imponente, mientras que la carrocería de tres puertas acentúa su carácter dinámico y juvenil. Pero es en el interior donde el A3 te conquista sin remedio. La calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste milimétrico de cada pieza crean una atmósfera que sus rivales tardaron en igualar. La pantalla retráctil y los difusores de aire redondos son detalles de un minimalismo exquisito que te hacen sentir en un coche de una categoría superior.

Tecnología y características

En su momento, este A3 fue un escaparate tecnológico. La introducción de la plataforma MQB no solo aligeró el conjunto, sino que mejoró drásticamente su comportamiento y seguridad. El sistema de infoentretenimiento MMI, con su pantalla que emergía elegantemente del salpicadero, era el centro neurálgico de un coche pensado para el confort y la conectividad. Incorporaba tecnologías como el sistema Start-Stop para optimizar el consumo y una dirección asistida eléctrica de tacto muy natural. Era la demostración de que la tecnología más avanzada es la que te hace la vida más fácil y la conducción más placentera.

Competencia

En el olimpo de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba a titanes. El BMW Serie 1 de la época le plantaba cara con su propulsión trasera y un tacto de conducción más purista, un eterno dilema para los amantes del dinamismo. El Mercedes-Benz Clase A rompió moldes con un diseño radicalmente más joven y deportivo, atrayendo a un nuevo público. Y no podemos olvidar a su primo, el Volkswagen Golf, que ofrecía una calidad muy cercana y la misma base mecánica, pero sin el aura y el refinamiento interior que solo los cuatro aros sabían imprimir.

Conclusión

El Audi A3 1.4 TFSI de 122 CV es mucho más que un simple medio de transporte; es una declaración de intenciones. Es la elección inteligente para quien busca la excelencia en el día a día. Combina un rendimiento sorprendentemente vivaz con un consumo contenido, un diseño que sigue enamorando y una calidad de fabricación que se siente en cada kilómetro. Es un coche que no necesita gritar sus virtudes, porque las susurra en cada detalle. Una compra que satisface tanto al corazón como a la cabeza, dejando una huella imborrable en quien lo conduce.