Especificaciones y análisis del Audi A3
Potencia
122CV
Par
200Nm
Consumo
5.2l/100
Emisiones
120g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1250kg
Precio
26,430€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 3 puertas
365 L
50 L
90 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A3 1.4 TFSI 122 CV Ambition (2012)
Descripción general
La llegada de esta generación del Audi A3 marcó un antes y un después en el segmento de los compactos. No era solo un coche, era una declaración de intenciones, una fusión perfecta de espíritu juvenil y calidad premium que cautivó de inmediato a quienes buscaban algo más que un simple medio de transporte. Esta versión 1.4 TFSI de 122 caballos prometía un equilibrio ideal, una puerta de entrada al mundo Audi que no exigía sacrificar la emoción por la racionalidad.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este A3 es una experiencia que te conecta de inmediato con la carretera. El motor 1.4 TFSI, con sus 122 CV, se siente sorprendentemente vivo y voluntarioso desde muy bajas vueltas, gracias a un turbo que empuja con linealidad y sin brusquedades. Cada cambio con su precisa transmisión manual de 6 velocidades es un pequeño placer, mientras que el chasis demuestra un equilibrio magistral. Se siente ágil y ligero en las curvas, transmitiendo confianza y aplomo, pero sin renunciar nunca al confort que se espera de un Audi. Es un coche que invita a conducir, a disfrutar de cada kilómetro sintiendo cómo su ingeniería trabaja en perfecta armonía para entregar una marcha refinada y emocionante.
Diseño y estética
El diseño del Audi A3 es una lección de elegancia y deportividad contenida. Su silueta de tres puertas emana dinamismo, con líneas afiladas y proporciones perfectamente definidas que han envejecido de forma excepcional. Es un diseño que no necesita gritar para hacerse notar, transmitiendo calidad desde cada ángulo. Por dentro, la sensación es aún más poderosa. Audi creó un habitáculo que fue la referencia durante años, donde cada material que tocas se siente sólido y agradable, cada botón tiene un accionamiento perfecto y la disposición general es un modelo de ergonomía y belleza minimalista. Es un espacio que te hace sentir especial, cuidado y envuelto en una atmósfera de lujo discreto.
Tecnología y características
Para su época, este Audi A3 incorporaba tecnología que lo situaba a la vanguardia de su categoría. El sistema Start-Stop, destinado a reducir el consumo en ciudad, era una clara muestra de su apuesta por la eficiencia. La dirección electromecánica, sensible a la velocidad, aportaba tanto comodidad en las maniobras como firmeza a alta velocidad. Pero quizás el elemento más icónico era su sistema de infoentretenimiento con una pantalla que emergía elegantemente del salpicadero, un detalle que generaba un efecto 'wow' y que centralizaba muchas de las funciones del coche de forma intuitiva. Era tecnología pensada no solo para ser funcional, sino también para potenciar la experiencia premium.
Competencia
En el exclusivo club de los compactos premium, el Audi A3 se enfrentaba a dos rivales formidables: el BMW Serie 1 y el Mercedes-Benz Clase A. El BMW ofrecía una experiencia de conducción más pura y de propulsión trasera que seducía a los conductores más pasionales. El Clase A, en su nueva generación, apostaba por un diseño más rompedor y juvenil. Sin embargo, el A3 encontraba su fortaleza en su impecable equilibrio. Ofrecía un tacto de conducción tan cómodo como dinámico, un diseño atemporal y, sobre todo, una calidad interior que simplemente no era igualada por sus competidores, convirtiéndolo en la opción más racional y aspiracional para muchos.
Conclusión
El Audi A3 1.4 TFSI de 2012 es mucho más que un coche; es la materialización del equilibrio y la aspiración. Consiguió democratizar la experiencia premium sin hacer concesiones, ofreciendo un producto redondo en su ingeniería, emocionante en su conducción y bello en su ejecución. Es un coche que habla de buen gusto, de elecciones inteligentes y del deseo de disfrutar de la calidad en el día a día. Aún hoy, sigue siendo un vehículo profundamente satisfactorio, una compra que se justifica con la razón pero que se disfruta, al final, con el corazón, recordándote en cada trayecto por qué Audi es una marca de referencia.
