Especificaciones y análisis del Audi A3
Potencia
179CV
Par
280Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
6.7s
Vel. Máx.
228km/h
Peso
1425kg
Precio
33,215€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
AWD
5 / 3 puertas
365 L
55 L
132 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A3 1.8 TFSI 180 CV quattro Attraction S tronic 6 vel. (2015-2016)
Descripción general
El Audi A3 de 2015, en su versión 1.8 TFSI de 180 CV con tracción quattro y cambio S tronic, representa la quintaesencia del compacto premium. No es solo un medio de transporte, es una declaración de intenciones, un vehículo que fusiona con maestría la elegancia discreta de Audi con un corazón deportivo que pide ser exprimido. Sentarse al volante es adentrarse en un mundo de calidad y precisión alemana, donde cada detalle ha sido cuidadosamente estudiado para ofrecer una experiencia superior.
Experiencia de conducción
Conducir este A3 es una sinfonía de sensaciones. El motor 1.8 TFSI empuja con una contundencia sorprendente desde muy bajas vueltas, gracias a sus 280 Nm de par disponibles a solo 1350 rpm. La aceleración es lineal y adictiva, catapultándote de 0 a 100 km/h en apenas 6.7 segundos. El cambio S tronic de doble embrague es una maravilla de la ingeniería, ejecutando las transiciones con una rapidez y suavidad casi telepáticas. Pero la verdadera magia aparece en carreteras sinuosas, donde la tracción quattro se aferra al asfalto con una tenacidad increíble, transmitiendo una confianza y una seguridad que te invitan a explorar los límites del chasis con una sonrisa en el rostro. Es un coche ágil, preciso y tremendamente eficaz.
Diseño y estética
El diseño del Audi A3 es un ejercicio de elegancia atemporal. La carrocería de tres puertas le confiere un aspecto más dinámico y juvenil, con líneas limpias y proporcionadas que han envejecido excepcionalmente bien. Es un coche que no necesita gritar para llamar la atención. En el interior, la sensación de calidad es abrumadora. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, con ajustes perfectos que denotan el esmero de la marca. El salpicadero, de diseño minimalista y orientado al conductor, junto con los característicos aireadores redondos, crea un ambiente sofisticado y tecnológico que te hace sentir en un coche de una categoría superior.
Tecnología y características
Bajo su piel, este A3 es un compendio de tecnología avanzada para su época. El motor TFSI combina inyección directa e indirecta para optimizar el rendimiento y la eficiencia en cualquier circunstancia. El sistema de tracción integral quattro, con su embrague multidisco, distribuye el par de forma inteligente entre los ejes, garantizando la máxima motricidad en todo momento. A esto se suma la transmisión S tronic de 6 velocidades, un referente en rapidez y eficacia. El chasis, con suspensión trasera independiente de paralelogramo deformable y una dirección asistida eléctrica de tacto preciso, completa un conjunto tecnológico diseñado para el puro placer de conducir.
Competencia
En el competitivo segmento de los compactos premium de su tiempo, el Audi A3 se enfrentaba a rivales de la talla del BMW Serie 1 y el Mercedes-Benz Clase A. Mientras el BMW apostaba por la propulsión trasera y un tacto más purista, y el Mercedes deslumbraba con un diseño más rompedor, el A3 jugaba la carta del equilibrio perfecto. Ofrecía una calidad de construcción insuperable, la seguridad de la tracción quattro y una elegancia sobria que lo convertían en la opción más racional y completa para muchos conductores que buscaban un coche para todo sin renunciar a nada.
Conclusión
El Audi A3 1.8 TFSI quattro S tronic es mucho más que un simple compacto. Es una máquina de precisión que ofrece un equilibrio casi perfecto entre prestaciones emocionantes, seguridad inquebrantable y una calidad de fabricación que roza la perfección. Es un coche que satisface tanto en el día a día por su confort y refinamiento, como en una escapada de fin de semana por su dinamismo y capacidad para devorar curvas. Una compra emocionalmente inteligente y un vehículo que, incluso años después, sigue siendo un objeto de deseo.




