Audi A3 2.0 TDI clean diesel 184 CV quattro Attraction S tronic 6 vel. (2013-2015)

2012
Gasóleo
AWD
Automático 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

184CV

Par

380Nm

Consumo

4.8l/100

Emisiones

125g/km

0-100 km/h

6.8s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

1470kg

Precio

35,960

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

365 L

Depósito

50 L

Potencia

135 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima184 CV / 135 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero365 L

Análisis detallado del Audi A3 2.0 TDI clean diesel 184 CV quattro Attraction S tronic 6 vel. (2013-2015)

Descripción general

El Audi A3 2.0 TDI de 184 CV con tracción quattro y cambio S tronic representa la culminación de la gama diésel en su generación. Es un coche que encapsula a la perfección la filosofía de Audi: un compacto premium que no renuncia a nada. Combina de manera magistral unas prestaciones casi deportivas, una eficiencia notable y la seguridad inquebrantable de la tracción total, todo envuelto en un paquete discreto y elegante. Es el compañero ideal para quien busca un coche para todo, capaz de devorar kilómetros en autopista con un aplomo soberbio y de regalar sonrisas en una carretera de montaña.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir un empuje inmediato y contundente. Los 380 Nm de par motor te pegan al asiento desde muy bajas vueltas, con una respuesta que se siente inagotable. El cambio S tronic de doble embrague trabaja en perfecta sintonía, enlazando marchas con una rapidez y suavidad que te hacen sentir un control absoluto. Pero la verdadera magia aparece cuando el asfalto se complica. La tracción quattro transmite una sensación de seguridad y agarre colosal, permitiéndote trazar las curvas con una precisión y confianza que pocos compactos pueden igualar. Es un coche que se siente soldado a la carretera, ágil y reactivo, pero sin perder nunca la compostura ni el confort de marcha.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son puras, afiladas y atléticas, una evolución lógica que refina la fórmula del éxito sin estridencias. La carrocería de tres puertas acentúa su carácter dinámico, con una silueta más compacta y deportiva. Por dentro, el habitáculo es una lección de calidad y ergonomía. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, y los ajustes son milimétricos. El diseño minimalista del salpicadero, presidido por la pantalla escamoteable del sistema MMI, creó escuela y sigue sintiéndose moderno y funcional. Es un espacio que te acoge y te hace sentir que viajas en un coche de una categoría superior.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A3 escondía tecnología de vanguardia para su época. El motor 2.0 TDI no solo era potente, sino que cumplía con la normativa Euro 6 gracias a su avanzado sistema de inyección y tratamiento de gases. La caja de cambios S tronic de 6 velocidades con embragues bañados en aceite era un referente por su rapidez y fiabilidad. El corazón tecnológico era, sin duda, el sistema de tracción integral quattro, basado en un embrague Haldex capaz de distribuir el par entre los ejes de forma inteligente y predictiva para maximizar la motricidad en cualquier circunstancia. A esto se sumaban elementos como la dirección asistida electromecánica o el sistema Start-Stop, que optimizaban la eficiencia y el agrado de conducción.

Competencia

En el olimpo de los compactos premium, este A3 se medía cara a cara con dos adversarios formidables: el BMW Serie 1 y el Mercedes-Benz Clase A. El BMW 120d xDrive ofrecía un tacto de conducción igualmente eficaz y un reparto de potencia que priorizaba el eje trasero, atrayendo a los más puristas. Por su parte, el Mercedes A 220 CDI apostaba por un diseño exterior e interior más rompedor y llamativo. Frente a ellos, el Audi A3 jugaba las bazas de un equilibrio soberbio, una calidad de acabados interiores que se percibía como la referencia del segmento y la legendaria reputación de su sistema de tracción quattro.

Conclusión

Este Audi A3 es mucho más que un simple compacto diésel. Es una herramienta de precisión, un coche increíblemente completo y polivalente que roza la perfección en casi todos sus apartados. Ofrece la aceleración de un deportivo, el consumo de un utilitario y la seguridad de una berlina de representación. Es la elección lógica y pasional para el conductor exigente que valora la calidad, la tecnología y las sensaciones al volante, pero que no quiere llamar la atención. Un lobo con piel de cordero que, incluso hoy, sigue siendo un producto extraordinariamente deseable y competente.