Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction · 150 CV (2000-2003)

Gasolina
AWD
Manual 5v
 Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction (2000-2003) - Vista 1
 Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction (2000-2003) - Vista 2
 Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction (2000-2003) - Vista 3
 Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction (2000-2003) - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction (2000-2003)

Potencia

150CV

Par

210Nm

Consumo

8.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

215km/h

Peso

1290kg

Precio

27,150

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

270 L

Depósito

62 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito62 L
Maletero270 L

Análisis detallado del Audi A3 5p 1.8 T quattro Attraction · 150 CV (2000-2003)

Descripción general

El Audi A3 de primera generación fue un coche que marcó una época, y esta versión 1.8 T quattro de 150 CV es la personificación del equilibrio perfecto. Lanzado en el año 2000, representaba la entrada al mundo premium de los compactos, ofreciendo la versatilidad de sus cinco puertas junto a un corazón turboalimentado y la legendaria tracción total quattro. Era el coche soñado por muchos, un objeto de deseo que combinaba discreción, calidad y unas prestaciones que te arrancaban una sonrisa en cualquier circunstancia.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es una experiencia que transporta. El motor 1.8 Turbo empuja con una contundencia sorprendente desde muy bajas vueltas, entregando sus 150 caballos de una forma lineal y adictiva. La sensación de seguridad que transmite la tracción quattro es absoluta; el coche se siente pegado al asfalto, imperturbable ante las inclemencias del tiempo o las curvas más exigentes. El cambio manual de cinco velocidades tiene un tacto preciso y mecánico, invitando a jugar con él para extraer todo el potencial de un chasis noble y aplomado. No es un deportivo radical, pero su agilidad y la confianza que inspira lo convierten en un compañero de viaje increíblemente gratificante y rápido.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 8L es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas, firmadas por Peter Schreyer, son limpias, sobrias y musculosas, sin estridencias. La calidad de construcción se percibe en cada detalle, desde el sonido de las puertas al cerrar hasta el ajuste milimétrico de los paneles. Por dentro, Audi estableció un nuevo estándar en el segmento de los compactos. Los materiales eran de una calidad excepcional, con plásticos blandos, mandos de tacto exquisito y una iluminación rojiza que creaba una atmósfera única y acogedora. Era un habitáculo que te hacía sentir que conducías un coche de una categoría superior.

Tecnología y características

Para su época, este A3 estaba a la vanguardia. Su motor 1.8 Turbo de 20 válvulas (cinco por cilindro) era una joya de la ingeniería, ofreciendo un rendimiento y una eficiencia notables. Sin embargo, la verdadera protagonista era la tracción total quattro, gestionada por un sistema Haldex que distribuía el par de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad en todo momento. Aunque hoy sus sistemas de infoentretenimiento nos parezcan básicos, elementos como el climatizador automático, los controles de tracción y estabilidad, y la calidad de su sistema de sonido lo situaban como un referente tecnológico en el segmento compacto a principios del milenio.

Competencia

En el competitivo mercado de los compactos premium de principios de los 2000, el A3 1.8 T quattro se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal adversario era el BMW Serie 3 Compact (E46), que apostaba por la propulsión trasera y un tacto de conducción más purista. El Mercedes-Benz C Sportcoupé también jugaba en esta liga, con un enfoque más centrado en el confort y la imagen de marca. Dentro del propio Grupo Volkswagen, el Golf IV, con el que compartía plataforma, ofrecía versiones como el GTI o el V6 4Motion que se acercaban en concepto, aunque sin el aura y los acabados premium de los cuatro aros.

Conclusión

El Audi A3 1.8 T quattro fue mucho más que un simple coche; fue la definición de un nuevo concepto. Un compacto capaz de todo: práctico para el día a día, emocionante en una carretera de curvas y seguro como pocos cuando las condiciones se complican. Su combinación de diseño atemporal, calidad interior superlativa y un conjunto motor-transmisión brillante lo convierten en una compra inteligente incluso hoy en día. Es un coche que ha envejecido con una dignidad increíble, un futuro clásico que sigue transmitiendo sensaciones de solidez y sofisticación que muchos modelos actuales envidiarían.