Audi A3 5p 1.6 Attraction · 101 CV (2000)

2000
Gasolina
FWD
Manual 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

101CV

Par

145Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

11s

Vel. Máx.

188km/h

Peso

1090kg

Precio

20,615

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo145 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 5p 1.6 Attraction · 101 CV (2000)

Descripción general

El Audi A3 del año 2000 no era solo un coche, era una declaración de intenciones. En un mercado donde los compactos eran sinónimo de practicidad sin más, Audi irrumpió con una propuesta que destilaba calidad premium en cada poro. Este A3 de cinco puertas con su motor 1.6 de 101 caballos representaba el acceso a un mundo de refinamiento y prestigio, un sueño alcanzable que redefinió para siempre las expectativas del segmento.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es redescubrir una conducción pura y honesta. Sus 101 caballos, entregados con la suavidad característica de su motor de inyección indirecta, mueven el conjunto con una soltura sorprendente para su época. No busca récords de velocidad, sino transmitir una sensación de aplomo y seguridad inquebrantable. La caja de cambios manual de 5 velocidades tiene un tacto preciso y mecánico que te conecta directamente con la carretera, mientras que el chasis ofrece un equilibrio admirable entre confort y agilidad, haciendo de cada viaje una experiencia placentera y controlada.

Diseño y estética

El diseño del primer Audi A3 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas, limpias y proporcionadas, huyen de cualquier artificio para crear una silueta que, incluso décadas después, sigue luciendo moderna y sofisticada. La incorporación de las cinco puertas se realizó con una maestría que no comprometía la pureza del diseño original. Por dentro, el flechazo era instantáneo: la calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada panel y la icónica iluminación roja de los mandos creaban una atmósfera que te hacía sentir en un coche de una categoría muy superior.

Tecnología y características

Aunque hoy sus especificaciones puedan parecer modestas, en el año 2000 el Audi A3 1.6 representaba un compendio de tecnología bien aplicada. Su motor, con bloque y culata de aluminio, era un ejemplo de eficiencia y fiabilidad. La seguridad activa se confiaba a un sistema de frenos con discos en las cuatro ruedas, ventilados en el eje delantero, y una suspensión que garantizaba un comportamiento noble. Pero la verdadera tecnología se sentía en los detalles: la precisión de la dirección, el aislamiento acústico del habitáculo y la solidez general de la construcción.

Competencia

El Audi A3 no jugaba solo en la liga de los compactos; aspiraba a competir con los mejores. Su rival más directo era el BMW Serie 3 Compact, que ofrecía una experiencia más deportiva gracias a su propulsión trasera. El Volkswagen Golf IV, su primo hermano, se acercaba peligrosamente en calidad de acabados, pero el A3 siempre mantuvo un aura de mayor exclusividad. Otros contendientes como el Alfa Romeo 147 apostaban por un diseño pasional, pero ninguno lograba combinar de forma tan equilibrada la calidad, el confort y la imagen de marca como el compacto de los cuatro aros.

Conclusión

El Audi A3 1.6 de primera generación es mucho más que un coche antiguo; es una pieza clave en la historia del automovilismo moderno. Fue el vehículo que demostró que el lujo, la calidad y el refinamiento no estaban reñidos con un tamaño compacto. Conducirlo hoy es un viaje en el tiempo a una era de ingeniería sólida y diseño perdurable. Representa el equilibrio perfecto entre la funcionalidad diaria y el placer de poseer un objeto bien hecho, un legado que ha definido a la marca hasta nuestros días.