Audi A3 5p 1.8 T Ambiente Automático · 150 CV (2000-2001)

2000
Gasolina
FWD
Automático 4v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

150CV

Par

210Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

214km/h

Peso

1195kg

Precio

27,790

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 5p 1.8 T Ambiente Automático · 150 CV (2000-2001)

Descripción general

El Audi A3 1.8 T de principios de milenio no era solo un coche, era una declaración de intenciones. Representó la audaz entrada de Audi en el segmento de los compactos premium, ofreciendo una experiencia de conducción y una calidad de construcción que hasta entonces estaban reservadas para berlinas de mayor tamaño. Este modelo, con su práctica carrocería de cinco puertas y su confortable cambio automático, encapsulaba el equilibrio perfecto entre la versatilidad para el día a día y el prestigio de una marca que ya era sinónimo de vanguardia y sofisticación.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir cómo la ingeniería alemana cobra vida. El corazón de la experiencia es su motor 1.8 Turbo de 150 caballos. No es una potencia desbocada, sino una entrega de fuerza elástica y contundente desde muy bajas vueltas. El empuje del turbo te pega suavemente al asiento, convirtiendo cada adelantamiento en una maniobra sencilla y placentera. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque no tan rápida como las actuales, aporta una suavidad exquisita en la conducción urbana y en viajes largos. Su chasis se siente sólido, aplomado, transmitiendo una increíble sensación de seguridad y control que te invita a devorar kilómetros con una confianza absoluta.

Diseño y estética

El diseño del primer Audi A3 es una lección de elegancia atemporal. Sus líneas, puras y fluidas, crearon una silueta que ha envejecido con una dignidad admirable. No hay adornos innecesarios, solo superficies limpias y una presencia robusta que comunica calidad desde cualquier ángulo. La versión de cinco puertas integraba la funcionalidad sin romper la armonía del conjunto. Pero era en el interior donde el coche realmente te conquistaba: los materiales, el tacto de los botones, el ajuste milimétrico de cada panel... todo susurraba lujo y atención al detalle, creando una atmósfera que te hacía sentir en un coche de una categoría muy superior.

Tecnología y características

En su época, este A3 era un escaparate tecnológico. El motor 1.8T con su culata de cinco válvulas por cilindro y turbocompresor era una joya de la ingeniería, capaz de ofrecer un rendimiento brillante con una eficiencia sorprendente para el año 2000. La inyección indirecta y el intercooler aseguraban una respuesta inmediata y fiable. Más allá del motor, su equipamiento de serie, con elementos como el climatizador automático o los sistemas de seguridad activa, lo posicionaban muy por delante de la competencia generalista, definiendo lo que un compacto premium debía ser.

Competencia

En el exclusivo club de los compactos premium de la época, el Audi A3 tenía pocos pero duros competidores. Su principal rival era el BMW Serie 3 Compact, que ofrecía una conducción más purista gracias a su propulsión trasera, pero a menudo a costa de un interior menos práctico y espacioso. También se enfrentaba a las versiones más equipadas del Volkswagen Golf, con el que compartía plataforma y mecánica, pero el A3 siempre se distinguió por un aura de exclusividad y un nivel de acabados interiores que el Golf no podía igualar. El A3 jugaba la carta del equilibrio perfecto: calidad, confort y un toque de deportividad refinada.

Conclusión

El Audi A3 1.8 T Automático fue mucho más que un simple modelo; fue el coche que democratizó el lujo y la calidad en el formato más popular de Europa. Conducirlo es conectar con una época en la que los coches se construían para durar y para emocionar. Es un vehículo que te envuelve en una burbuja de calidad y solidez, un compañero fiel que combina la emoción de su motor turbo con la serenidad de su cambio automático y la versatilidad de sus cinco puertas. Un clásico moderno que sigue despertando admiración y que representa una de las mejores creaciones de Audi.