Audi A3 5p 1.9 TDI Ambiente · 110 CV (2000-2001)

2000
Gasóleo
FWD
Manual 5v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

110CV

Par

235Nm

Consumo

4.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

194km/h

Peso

1185kg

Precio

24,131

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

350 L

Depósito

55 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo235 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero350 L

Análisis detallado del Audi A3 5p 1.9 TDI Ambiente · 110 CV (2000-2001)

Descripción general

El Audi A3 de primera generación redefinió el concepto de compacto premium, y esta versión de cinco puertas del año 2000 es la encarnación de ese espíritu. Equipado con el legendario motor 1.9 TDI de 110 caballos, este A3 no era solo un coche, era una declaración de intenciones: la promesa de calidad, eficiencia y un toque de deportividad en un formato práctico para el día a día. Un vehículo que marcó una época y que aún hoy evoca una sensación de solidez y buen hacer.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es viajar en el tiempo a una era donde la conexión con la carretera era pura y directa. El motor 1.9 TDI de 110 CV empuja con una contundencia que sorprende, gracias a sus 235 Nm de par disponibles desde muy bajas vueltas. No es un deportivo, pero su agilidad y el aplomo de su chasis transmiten una seguridad inmensa en cada curva. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa, y el sonido característico del motor TDI es la banda sonora de miles de kilómetros recorridos con una eficiencia asombrosa. Es un coche que se siente sólido, plantado en el asfalto y dispuesto a devorar cualquier distancia con una facilidad pasmosa.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 de primera generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas son limpias, sobrias y perfectamente proporcionadas, creando una silueta que ha envejecido con una dignidad excepcional. La versión de cinco puertas añade un plus de versatilidad sin romper la armonía del conjunto. Por dentro, la sensación de calidad es abrumadora para un coche de su época. Los ajustes son milimétricos, los materiales son robustos y el tacto de cada botón y cada mando transmite una solidez que definía a Audi. Es un habitáculo pensado para durar, donde la ergonomía y la funcionalidad se visten de gala.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas nos parezcan sencillos, en el año 2000 este A3 estaba a la vanguardia. Su corazón tecnológico era el motor TDI con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, una combinación que optimizaba el rendimiento y lograba consumos de combustible increíblemente bajos, apenas 4.9 litros a los 100 km. La calidad de construcción y el cuidado por el detalle en su chasis, con suspensiones bien afinadas y frenos de disco en las cuatro ruedas, eran su mayor baza tecnológica, garantizando una seguridad y un confort de marcha superiores a la media de su segmento.

Competencia

En su lanzamiento, el Audi A3 jugaba en una liga casi propia, la de los compactos premium que él mismo había ayudado a crear. Sus rivales más directos eran el BMW Serie 3 Compact, que ofrecía una conducción más purista con su tracción trasera, y el Volkswagen Golf IV, con el que compartía plataforma pero del que se distanciaba con un aura de mayor exclusividad y calidad de acabados. Frente a ellos, el A3 ofrecía un equilibrio perfecto entre confort, prestigio y una eficiencia diésel que se convirtió en su seña de identidad.

Conclusión

El Audi A3 1.9 TDI de 110 CV es mucho más que un coche; es un icono de principios de siglo. Representa el equilibrio perfecto entre la fiabilidad a prueba de bombas de su motor, una eficiencia que sigue siendo admirable y la calidad premium que Audi imprimió en cada detalle. Fue el coche que demostró que un compacto podía ser práctico, económico y, al mismo tiempo, un objeto de deseo. Un vehículo que no solo cumplía, sino que enamoraba, y cuyo legado perdura en la memoria de todos los que alguna vez soñaron con tenerlo o tuvieron la suerte de conducirlo.