Audi A3 Sedan 2.0 TDI 150 CV S tronic 6 vel. Attraction (2013-2014)

2013
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

150CV

Par

320Nm

Consumo

4.5l/100

Emisiones

118g/km

0-100 km/h

8.4s

Vel. Máx.

219km/h

Peso

1415kg

Precio

30,340

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

425 L

Depósito

50 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero425 L

Análisis detallado del Audi A3 Sedan 2.0 TDI 150 CV S tronic 6 vel. Attraction (2013-2014)

Descripción general

El Audi A3 Sedán de 2013 representó un golpe de autoridad en el segmento compacto. No era solo un A3 con maletero añadido; era la materialización del deseo de poseer una berlina premium, elegante y proporcionada, sin necesidad de escalar a segmentos superiores. Este coche susurraba estatus y buen gusto, ofreciendo la esencia de Audi en un frasco concentrado, una promesa de calidad y refinamiento que se sentía desde el primer vistazo.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 Sedán es una experiencia profundamente satisfactoria. El motor 2.0 TDI de 150 CV empuja con una fuerza contundente y lineal desde bajas vueltas, un torrente de energía que la caja S tronic gestiona con una suavidad y rapidez casi telepáticas. No es un deportivo salvaje, sino un atleta refinado. Transmite una sensación de aplomo y seguridad inquebrantable en carretera, devorando kilómetros con un confort soberbio y un silencio de marcha que te aísla del mundo exterior, recordándote constantemente que viajas en un coche de una categoría superior.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. Las líneas son puras, tensas y musculosas, dibujando una silueta que fluye con una naturalidad pasmosa desde el icónico frontal Singleframe hasta una zaga perfectamente integrada. Es un coche que envejece con una dignidad increíble. Por dentro, el flechazo es instantáneo. El habitáculo te recibe con un minimalismo exquisito y una calidad de materiales y ajustes que estableció el estándar a seguir. Cada botón, cada superficie, y sobre todo, la mágica pantalla retráctil del sistema MMI, están pensados para deleitar tanto el tacto como la vista.

Tecnología y características

Aunque el equipamiento de serie en la versión Attraction era medido, la base tecnológica del A3 era formidable para su época. El corazón del sistema era la interfaz MMI, cuya pantalla emergía del salpicadero en un gesto de sofisticación único. El motor TDI common-rail con sistema Start-Stop era un prodigio de eficiencia, mientras que la transmisión S tronic de doble embrague representaba la vanguardia en cajas de cambio automáticas, ofreciendo una simbiosis perfecta entre confort y dinamismo. La construcción ligera y la dirección electromecánica progresiva completaban un conjunto tecnológico enfocado en una experiencia de conducción superior.

Competencia

En el exclusivo club de las berlinas compactas premium, el A3 Sedán se enfrentó principalmente al Mercedes-Benz CLA, que apostaba por un diseño más extrovertido y pasional. Mientras el CLA buscaba girar cabezas con sus curvas atrevidas, el Audi A3 seducía con su elegancia discreta y su calidad interior insuperable. El BMW Serie 1, aunque sin carrocería sedán equivalente directa en ese momento, era el rival a batir en puro dinamismo gracias a su propulsión trasera. El A3 se posicionó inteligentemente como la opción del equilibrio perfecto: la compra racional para el corazón exigente.

Conclusión

Este Audi A3 Sedán no es simplemente un coche, es una declaración de intenciones. Es la elección de quien valora la sustancia por encima de la ostentación, la calidad palpable por encima de los fuegos artificiales. Ofreció una experiencia de conducción madura, un diseño que perdura y una eficiencia notable, todo ello envuelto en el aura de prestigio de los cuatro aros. Fue, y sigue siendo, un vehículo que te hace sentir que has tomado la decisión correcta, una compra inteligente y emocional a partes iguales que cumple con creces la promesa de ser un auténtico Audi.