Especificaciones y análisis del Audi A3
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
156g/km
0-100 km/h
9.6s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1545kg
Precio
31,110€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
302 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro Ambition · 140 CV (2006-2008)
Descripción general
El Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro es mucho más que un simple compacto; es la encarnación de un equilibrio casi perfecto que marcó una época. Lanzado en un momento en que Audi consolidaba su estatus premium, este modelo combinó la practicidad de una carrocería de cinco puertas con la potencia de su motor diésel y la seguridad inquebrantable de la tracción total quattro. Fue, y para muchos sigue siendo, el coche aspiracional por excelencia, un vehículo que prometía rendimiento, calidad y versatilidad en un formato contenido y elegante.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este A3 es sentir una conexión inmediata y poderosa con el asfalto. El motor 2.0 TDI de 140 caballos empuja con una contundencia que sorprende, gracias a sus 320 Nm de par disponibles desde muy bajas vueltas. Cada cambio con la precisa caja manual de seis velocidades es una invitación a seguir acelerando. Pero la verdadera magia reside en el sistema quattro. La sensación de seguridad y agarre que transmite es absoluta, permitiéndote trazar curvas con una confianza total, sin importar si el clima es adverso o el firme irregular. Es un coche que se siente plantado, sólido y ágil, una extensión de tus propias intenciones que te hace sentir un control total en todo momento.
Diseño y estética
El diseño del A3 Sportback de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Logró añadir la funcionalidad de las cinco puertas sin romper la línea deportiva y musculosa del modelo original. La parrilla Singleframe, que se convirtió en seña de identidad de la marca, le otorga una presencia imponente. Por dentro, el habitáculo es una lección de cómo crear una atmósfera premium. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, los ajustes entre piezas son milimétricos y la ergonomía está pensada para que todo se sienta natural. Sentarse en él es como entrar en un coche de una categoría superior, un refugio de calidad y buen gusto que ha envejecido extraordinariamente bien.
Tecnología y características
Para su época, este A3 incorporaba tecnología avanzada que definía su carácter. El motor diésel con inyección directa por bomba-inyector era un prodigio de eficiencia y rendimiento. El corazón tecnológico, sin embargo, era su sistema de tracción quattro con embrague Haldex, capaz de distribuir la fuerza entre los ejes de forma inteligente y casi instantánea para garantizar la máxima motricidad. Contaba también con dirección asistida electromecánica sensible a la velocidad y un chasis afinado con suspensiones independientes en ambos ejes. Aunque carece de las pantallas digitales actuales, su equipamiento de confort y seguridad estaba a la vanguardia del segmento.
Competencia
En el olimpo de los compactos premium, el A3 Sportback quattro se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 1 y el Mercedes-Benz Clase A. El BMW apostaba por la pureza de la tracción trasera y una conducción más visceral, mientras que el Mercedes ofrecía un enfoque más práctico y familiar con su diseño de monovolumen. Frente a ellos, el Audi se erigía como la opción más equilibrada, ofreciendo una calidad interior percibida como superior y, sobre todo, la ventaja innegable de la tracción total, un argumento de peso para quienes buscaban la máxima seguridad activa sin renunciar al dinamismo.
Conclusión
Este Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro no es solo un coche, es una experiencia completa. Representa la culminación de una idea: un vehículo capaz de emocionarte en una carretera de montaña, llevar a la familia con comodidad y seguridad, y hacerte sentir especial cada día con su calidad y diseño. Es un compañero fiel y solvente que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de solidez y capacidad que muchos coches modernos envidiarían. Conducirlo es entender por qué Audi se ganó el corazón de tantos conductores, creando un legado que perdura.




