Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro Attraction · 140 CV (2006-2008)

2004
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

156g/km

0-100 km/h

9.6s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1545kg

Precio

29,210

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

302 L

Depósito

60 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero302 L

Análisis detallado del Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro Attraction · 140 CV (2006-2008)

Descripción general

El Audi A3 Sportback de 2006 representó la culminación de una idea: un compacto premium que no renuncia a nada. Con su carrocería de cinco puertas, ofrecía la versatilidad que muchos anhelaban, mientras que el motor 2.0 TDI de 140 caballos prometía un equilibrio perfecto entre prestaciones y consumo. La guinda del pastel era la tracción integral quattro, un sello de identidad de Audi que transformaba este A3 en un coche para todo y para todos, sin importar las condiciones del asfalto. Era, y sigue siendo, un objeto de deseo para quienes buscan calidad, seguridad y un toque de deportividad en su día a día.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir el empuje contundente y lleno de carácter de su motor 2.0 TDI. Desde muy bajas vueltas, los 320 Nm de par se hacen presentes, lanzándote hacia adelante con una solvencia que inspira confianza. El cambio manual de seis velocidades es preciso y de tacto robusto, invitando a jugar con él en cada curva. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro. Sentir cómo el coche se aferra al asfalto, transmitiendo una seguridad imperturbable en giros cerrados o sobre firme deslizante, es una experiencia adictiva. No es el más rápido en cifras puras, pero su aplomo y la sensación de control total te hacen sentir invencible.

Diseño y estética

El diseño del A3 Sportback es un ejercicio de elegancia atemporal. Audi consiguió crear una silueta que, incluso hoy, se percibe moderna y sofisticada. La parrilla Singleframe, introducida en esta generación, le otorgaba una presencia imponente, mientras que la línea de cintura ascendente y la zaga bien resuelta le daban un aire dinámico sin sacrificar la practicidad de las cinco puertas. Por dentro, el flechazo era instantáneo. La calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada panel y la ergonomía de los mandos creaban una atmósfera premium que te hacía sentir en un coche de un segmento superior. Cada clic, cada tacto, respiraba solidez y buen hacer.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A3 escondía tecnología avanzada para su época. El motor 2.0 TDI utilizaba el sistema de inyección directa por bomba-inyector, que le confería esa respuesta enérgica y característica, apoyado por un turbo de geometría variable para un rendimiento óptimo en todo el rango de revoluciones. El sistema de tracción total quattro, mediante un embrague Haldex, era capaz de distribuir el par entre los ejes de forma inteligente y casi instantánea, anticipándose a la pérdida de adherencia. A esto se sumaba un chasis muy bien puesto a punto, con una suspensión trasera de paralelogramo deformable que garantizaba un comportamiento dinámico y un confort de marcha excepcionales.

Competencia

En un mercado competido, el Audi A3 Sportback quattro se enfrentaba a rivales de altura. Su principal adversario era el BMW Serie 1, que ofrecía la pureza de la propulsión trasera y un tacto de conducción más deportivo, aunque con una habitabilidad más comprometida. El Volkswagen Golf, su primo hermano, ofrecía una base mecánica similar a un precio más accesible, pero sin el aura premium ni la calidad de acabados de Audi. Otros como el Volvo C30 apostaban por un diseño rompedor pero sacrificando la versatilidad. El A3 lograba destacar por su equilibrio magistral: la calidad interior, la seguridad de la tracción quattro y una imagen de marca poderosa que lo situaban como la opción redonda y aspiracional del segmento.

Conclusión

El Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la perfecta simbiosis entre la funcionalidad de un compacto familiar, las prestaciones de un motor diésel solvente y la seguridad total que solo la tracción quattro puede ofrecer. Es un vehículo que enamora por su calidad percibida, convence por su comportamiento en carretera y perdura en el tiempo gracias a un diseño que se niega a envejecer. Para quien buscó y busca un compañero fiel, capaz de enfrentarse a cualquier desafío, este A3 fue y sigue siendo una de las elecciones más inteligentes y satisfactorias.