Audi A3 Sportback 2.0 TDI S tronic Attraction · 140 CV (2004-2008)

2004
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5.8l/100

Emisiones

154g/km

0-100 km/h

9.2s

Vel. Máx.

207km/h

Peso

1475kg

Precio

29,160

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

370 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero370 L

Análisis detallado del Audi A3 Sportback 2.0 TDI S tronic Attraction · 140 CV (2004-2008)

Descripción general

El Audi A3 Sportback de 2004 no era solo un coche, era una declaración de intenciones. Representaba la fusión perfecta entre la versatilidad de una carrocería de cinco puertas y el prestigio, la calidad y el dinamismo inherentes a la marca de los cuatro aros. Con su potente motor 2.0 TDI y la avanzada caja S tronic, se posicionó como el compacto premium que todos deseaban, un vehículo que prometía emociones y funcionalidad a partes iguales.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A3 es sentir el empuje inmediato y contundente de sus 320 Nm de par desde muy bajas vueltas. El motor 2.0 TDI de 140 CV te pega al asiento, mientras la caja de cambios S tronic de doble embrague enlaza las seis marchas de forma casi imperceptible, creando una aceleración lineal y adictiva. Su chasis, con suspensión trasera de paralelogramo deformable, transmite una sensación de aplomo y seguridad extraordinarias. Es un coche que invita a conducir, que se siente ágil en curvas y soberanamente estable en autopista, conectándote con la carretera de una manera muy especial.

Diseño y estética

El diseño del A3 Sportback es un ejercicio de elegancia atemporal. Audi consiguió añadir la practicidad de las puertas traseras sin romper la silueta deportiva y compacta que caracterizaba al modelo. La imponente parrilla Singleframe, seña de identidad de la marca, le otorga una presencia inconfundible. Pero es en el interior donde el corazón se rinde: la calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste milimétrico de cada pieza crean una atmósfera de lujo y solidez que te hace sentir que viajas en un coche de una categoría superior.

Tecnología y características

En su momento, este A3 era un escaparate tecnológico. El protagonista indiscutible era el cambio S tronic, una transmisión de doble embrague que ofrecía una rapidez y eficacia desconocidas en los automáticos convencionales de la época. A esto se sumaba un motor diésel de inyección directa bomba-inyector con turbo de geometría variable, una solución que maximizaba el rendimiento. El conjunto se completaba con un sofisticado tren de rodaje y una dirección asistida sensible a la velocidad, demostrando que la ingeniería de vanguardia podía estar al servicio de la conducción diaria.

Competencia

En el olimpo de los compactos premium, el A3 Sportback no estaba solo, pero brillaba con luz propia. Se enfrentaba al BMW Serie 1, que ofrecía la pureza de la propulsión trasera y un tacto más deportivo. También competía con el Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, aunque con un enfoque menos familiar. Su rival más directo, el Volkswagen Golf, compartía plataforma y motor, pero el Audi siempre jugaba en una liga superior en cuanto a acabados, imagen de marca y sensaciones premium. El Alfa Romeo 147 apelaba a un cliente que buscaba diseño y pasión italiana por encima de la perfección alemana.

Conclusión

El Audi A3 Sportback 2.0 TDI S tronic fue, y sigue siendo, mucho más que un simple compacto. Es el equilibrio perfecto entre razón y emoción. Un coche que te conquista por su rendimiento y eficiencia, te enamora por su calidad y diseño, y te convence por su practicidad diaria. Fue el referente que definió un segmento, un vehículo que te hace sentir especial en cada trayecto. Una compra maestra que, aún hoy, sigue despertando admiración y deseo.