Audi A3 Sportback Attraction 2.0 TDI 140 CV quattro DPF (2009-2010)

2008
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

129g/km

0-100 km/h

9.4s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1535kg

Precio

29,110

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

302 L

Depósito

60 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero302 L

Análisis detallado del Audi A3 Sportback Attraction 2.0 TDI 140 CV quattro DPF (2009-2010)

Descripción general

El Audi A3 Sportback 2.0 TDI quattro de 2009 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la perfecta simbiosis entre la versatilidad de una carrocería de cinco puertas, la eficiencia y contundencia de un motor diésel de 140 caballos y la seguridad inquebrantable que solo la tracción integral quattro puede ofrecer. Fue, y sigue siendo, el referente de los compactos premium, un vehículo que te envuelve en una atmósfera de calidad y sofisticación desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir una conexión inmediata. El motor 2.0 TDI empuja con una fuerza sorprendente desde bajas revoluciones gracias a sus 320 Nm de par, convirtiendo cada adelantamiento en una maniobra sencilla y segura. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y te hace partícipe de la conducción. Pero la verdadera magia reside en el sistema quattro. Afrontar una curva o conducir bajo la lluvia se transforma en una experiencia de control y aplomo absolutos. El coche se siente pegado al asfalto, transmitiendo una confianza que te invita a disfrutar del viaje sin importar el destino o las condiciones.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. Las líneas fluidas y deportivas del Sportback no han perdido ni un ápice de su atractivo, combinando a la perfección dinamismo con funcionalidad. Pero es en el interior donde el A3 te conquista por completo. Cada material, desde el tacto suave del salpicadero hasta el sonido sólido de los botones, respira calidad. Los ajustes son milimétricos, creando un habitáculo que se siente como una fortaleza de lujo y confort, un espacio diseñado no solo para ser visto, sino para ser vivido y sentido.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A3 escondía tecnología avanzada para su época. El motor TDI con inyección por conducto común supuso un salto cualitativo en refinamiento y eficiencia, complementado por un sistema Stop-Start que ya apuntaba hacia un futuro más consciente. Sin embargo, la joya de la corona tecnológica es su tracción quattro. Este sistema inteligente, capaz de distribuir la potencia entre los ejes en milisegundos, no era solo un argumento de venta, sino una proeza de la ingeniería que definía por completo el carácter seguro y dinámico del coche.

Competencia

En un mercado competido, el Audi A3 se enfrentaba a gigantes como el BMW Serie 1, que apostaba por la propulsión trasera y un tacto más purista, y al Mercedes-Benz Clase C Sportcoupé, más enfocado en el confort. Sin embargo, ninguno lograba combinar como el A3 la practicidad de sus cinco puertas, la seguridad total de la tracción integral y un nivel de calidad interior que establecía el estándar a seguir. Era el equilibrio perfecto, el coche que lo ofrecía todo sin pedirte que renunciaras a nada.

Conclusión

El Audi A3 Sportback 2.0 TDI 140 CV quattro es mucho más que la suma de sus partes. Es un compañero de viaje fiel, capaz de emocionarte en una carretera de montaña y de ofrecerte la máxima tranquilidad en el día a día. Representa la culminación de una idea: que un coche compacto puede ser práctico, deportivo, seguro y lujoso a la vez. Conducirlo es entender por qué Audi se convirtió en sinónimo de vanguardia y calidad, dejando una huella imborrable en quien tiene el placer de poseerlo.