Audi A3 Sportback 1.2 TFSI 105 CV Attraction S tronic 7 vel. (2013-2014)

2013
Gasolina
FWD
Automático 7v
Audi A3 - Vista 1
Audi A3 - Vista 2
Audi A3 - Vista 3
Audi A3 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A3

Potencia

105CV

Par

175Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

115g/km

0-100 km/h

10.5s

Vel. Máx.

193km/h

Peso

1245kg

Precio

26,070

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

380 L

Depósito

50 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo175 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito50 L
Maletero380 L

Análisis detallado del Audi A3 Sportback 1.2 TFSI 105 CV Attraction S tronic 7 vel. (2013-2014)

Descripción general

El Audi A3 Sportback de 2013 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Representa la puerta de entrada al universo premium de Audi, encapsulando en un formato compacto la esencia de la marca: calidad, tecnología y un diseño que enamora. Esta versión, con su carrocería de cinco puertas, combina la versatilidad para el día a día con la elegancia atemporal que se espera de los cuatro aros, creando un vehículo que se siente especial desde el primer momento.

Experiencia de conducción

Al volante, el A3 Sportback transmite una sensación de aplomo y refinamiento que te envuelve. El motor 1.2 TFSI de 105 CV, aunque modesto en cifras, sorprende por su respuesta suave y enérgica desde bajas revoluciones gracias al turbo y al excelente maridaje con la caja S tronic de 7 velocidades. No es un deportivo, pero su ligereza y un chasis soberbio con suspensión trasera independiente te regalan una agilidad deliciosa en curvas y una comodidad imperial en autopista. Es un coche que te hace sentir seguro, relajado y en total control, convirtiendo cada trayecto en una experiencia placentera.

Diseño y estética

El diseño del Audi A3 es una lección de elegancia contenida. Sus líneas son puras, afiladas y atléticas, con una presencia que impone sin ser ostentosa. La carrocería Sportback añade un toque de dinamismo y practicidad sin sacrificar la armonía del conjunto. Pero es en el interior donde el corazón se rinde: la calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada pieza y un diseño minimalista centrado en el conductor crean una atmósfera de lujo y modernidad que era, y sigue siendo, la referencia absoluta en su segmento. Sentarse dentro es sentir que cada detalle ha sido pensado para tu bienestar.

Tecnología y características

En 2013, este A3 ya era un concentrado de tecnología al servicio de la eficiencia y el confort. El motor TFSI con inyección directa y turbo, junto al sistema Start-Stop, buscaba el máximo rendimiento con un consumo mínimo. La joya de la corona era la transmisión S tronic de doble embrague, que ofrecía cambios de marcha casi instantáneos y sin tirones, una delicia tecnológica que transformaba la conducción. A esto se sumaba una dirección asistida electromecánica precisa y un chasis avanzado que demostraban cómo la ingeniería de Audi se ponía al servicio de una experiencia de conducción superior.

Competencia

En el competitivo olimpo de los compactos premium, el Audi A3 Sportback se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 1, que ofrecía una conducción más purista con su propulsión trasera, y el Mercedes-Benz Clase A, que apostó por un diseño rompedor y llamativo. También encontraba un duro contendiente en el Volvo V40, con su enfoque en la seguridad y el diseño escandinavo. Frente a ellos, el A3 se erigía como el equilibrio perfecto: la opción racional y emocional, combinando un interior insuperable, una dinámica eficaz y una imagen de prestigio consolidado.

Conclusión

El Audi A3 Sportback 1.2 TFSI es mucho más que un simple coche; es la materialización del equilibrio. Un vehículo que te conquista por su calidad percibida, te mima con su confort de marcha y te convence con su eficiencia en el día a día. Aunque su motor no busca récords de velocidad, ofrece la agilidad y la respuesta necesarias para disfrutar de la conducción, todo ello envuelto en un diseño que perdura en el tiempo. Es una compra inteligente y a la vez un capricho para el alma, un coche que, una década después, sigue sintiéndose actual, sólido y profundamente deseable.