Especificaciones y análisis del Audi A4
Potencia
150CV
Par
210Nm
Consumo
-l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
-km/h
Peso
-kg
Precio
32,640€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 5 puertas
442 L
66 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A4 Avant 1.8 T quattro · 150 CV (2001-2002)
Descripción general
El Audi A4 Avant 1.8 T quattro de 2001 no es solo una ranchera familiar, es una declaración de intenciones. En una época en la que Audi consolidaba su imagen premium, este modelo representaba el equilibrio perfecto entre la versatilidad de una carrocería Avant, la emoción de un motor turbo y la seguridad inquebrantable de la legendaria tracción quattro. Es un coche que prometía llevarte a ti y a tu familia a cualquier parte, sin importar el clima, y hacerlo con estilo, confort y una sonrisa en el rostro.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante es redescubrir una conexión pura con la carretera. El motor 1.8T empuja con una suavidad lineal hasta que el turbo despierta, entregando un torrente de par que te pega al asiento con una urgencia adictiva. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro. Sientes cómo el coche se aferra al asfalto en cada curva, transmitiendo una confianza absoluta, como si estuviera soldado a raíles. El cambio manual de 5 velocidades es preciso y te hace partícipe de una conducción que es a la vez relajada en autopista y vibrante en carreteras de montaña. Es una sensación de solidez, de control total y de poder discreto.
Diseño y estética
El diseño de la generación B6, obra de Peter Schreyer, es una lección de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y limpias, heredadas de su hermano mayor el A6, le otorgan una presencia sofisticada que ha envejecido maravillosamente. La carrocería Avant es posiblemente la más bella, con una zaga perfectamente integrada que combina deportividad y funcionalidad. Por dentro, te recibe una cabina que fue la referencia absoluta de su tiempo. Los materiales son exquisitos al tacto, los ajustes milimétricos y la ergonomía, con la clásica iluminación roja de Audi, crea una atmósfera acogedora y tecnológica que te hace sentir en un coche de una categoría superior.
Tecnología y características
Más allá de su estética, este A4 era un compendio de la mejor ingeniería de Audi. El corazón tecnológico es, sin duda, el sistema de tracción total permanente quattro con diferencial central Torsen, una maravilla mecánica que distribuye la potencia de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad. El motor 1.8T, con su innovadora culata de 5 válvulas por cilindro y turbocompresor, ofrecía una eficiencia y rendimiento excepcionales para la época. A esto se sumaba un avanzado chasis con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, una solución propia de segmentos superiores que garantizaba un equilibrio sublime entre confort y dinamismo.
Competencia
En el competitivo ring de las berlinas familiares premium de principios de los 2000, el A4 Avant tenía adversarios formidables. Su principal némesis era el BMW Serie 3 Touring (E46), el rey del dinamismo y la propulsión trasera, que seducía a los más puristas de la conducción. Por otro lado, el Mercedes-Benz Clase C Estate (S203) jugaba la carta del confort supremo y el lujo ostensible, siendo la opción preferida para quienes buscaban la máxima comodidad. El Audi A4 quattro se distinguió por ofrecer un camino intermedio y único: un coche que no te obligaba a elegir entre deportividad, confort o seguridad, sino que te lo daba todo en un paquete increíblemente completo y versátil.
Conclusión
El Audi A4 Avant 1.8 T quattro es mucho más que un coche; es un compañero de vida, una máquina de crear recuerdos. Representa una era dorada para Audi, donde la calidad de construcción, la innovación mecánica y el diseño sobrio se unieron para crear un vehículo casi perfecto. Es la herramienta definitiva para el día a día, capaz de transformarse en un deportivo devorador de curvas o en un refugio seguro durante una tormenta de nieve. Un clásico moderno que sigue enamorando por su honestidad, su capacidad y esa sensación indescriptible de saber que conduces algo especial.




