Audi A4 Avant 1.8 T 163 CV quattro 6 vel. (2003-2004)

2001
Gasolina
AWD
Manual 5v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

163CV

Par

225Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

223km/h

Peso

1525kg

Precio

33,890

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

442 L

Depósito

66 L

Potencia

120 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima163 CV / 120 kW
Par máximo225 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero442 L

Análisis detallado del Audi A4 Avant 1.8 T 163 CV quattro 6 vel. (2003-2004)

Descripción general

El Audi A4 Avant de la generación B6 es mucho más que un coche familiar; es un icono de una época dorada para Audi. Lanzado a principios de los 2000, este modelo encapsula la perfecta simbiosis entre la elegancia discreta, la versatilidad de una carrocería Avant y el rendimiento emocionante del motor 1.8T, todo ello anclado al asfalto por la legendaria tracción quattro. Es un vehículo que no solo transporta, sino que transmite una profunda sensación de calidad y seguridad que perdura en el tiempo.

Experiencia de conducción

Conducir este A4 Avant es una experiencia profundamente gratificante. El motor 1.8 Turbo empuja con una energía sorprendente y lineal desde bajas vueltas, acompañado por el silbido característico del turbo que enamora a los aficionados. La tracción quattro no es solo un extra para el mal tiempo; es el corazón del coche, proporcionando un aplomo y una confianza inquebrantables en cada curva. Se siente sólido, plantado en la carretera, con una suspensión que equilibra magistralmente el confort para largos viajes y la firmeza necesaria para disfrutar de una conducción dinámica. El cambio manual es preciso y te conecta directamente con una mecánica refinada y robusta.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B6, obra de Peter Schreyer, es un ejercicio de proporciones perfectas y líneas puras que ha envejecido con una gracia excepcional. La versión Avant es posiblemente su máxima expresión, combinando una silueta atlética con una zaga elegante y funcional. No hay líneas superfluas, solo una cohesión visual que transmite calidad y solidez. En el interior, la sensación es aún más intensa. Audi estableció un nuevo estándar en su momento con materiales de altísima calidad, ajustes milimétricos y una ergonomía impecable que, incluso dos décadas después, sigue sintiéndose premium y acogedor.

Tecnología y características

Bajo su piel atemporal, este A4 esconde una ingeniería sofisticada. El corazón es el motor 1.8T de cinco válvulas por cilindro, una joya mecánica conocida por su fiabilidad y su enorme potencial. Sin embargo, la verdadera magia reside en el sistema de tracción total permanente quattro con diferencial central Torsen, una solución puramente mecánica que distribuye el par de forma inteligente y anticipativa, garantizando una motricidad superior en cualquier circunstancia. A esto se suma un avanzado esquema de suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, una tecnología propia de segmentos superiores que explica su excepcional comportamiento en carretera.

Competencia

En su época, el A4 Avant 1.8T quattro se enfrentó a una competencia formidable. Su rival más directo era el BMW Serie 3 Touring, que ofrecía una experiencia de conducción más purista y centrada en la propulsión trasera. Por otro lado, el Mercedes-Benz Clase C Estate se posicionaba como la alternativa más enfocada en el confort y el lujo tradicional. Frente a ellos, el Audi se forjó una identidad única, ofreciendo un equilibrio perfecto entre dinamismo, una calidad interior insuperable y, sobre todo, la seguridad y eficacia de la tracción quattro durante todo el año.

Conclusión

Este Audi A4 Avant no es simplemente un coche antiguo; es un futuro clásico que representa lo mejor de una era. Es la elección perfecta para quien valora la ingeniería de calidad, un diseño que no pasa de moda y la tranquilidad de saber que se tiene el control en cualquier situación. Ofrece una conexión emocional que los coches modernos, a menudo más filtrados y complejos, no pueden igualar. Es un compañero de viaje leal, capaz y lleno de carácter, un testimonio rodante de que la buena ingeniería y el buen gusto nunca pierden su valor.