Audi A4 Avant 2.0 FSI multitronic 6 vel. S Line · 150 CV (2003-2004)

2001
Gasolina
FWD
Automático 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

150CV

Par

200Nm

Consumo

7.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.2s

Vel. Máx.

206km/h

Peso

1430kg

Precio

34,705

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

442 L

Depósito

70 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo200 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero442 L

Análisis detallado del Audi A4 Avant 2.0 FSI multitronic 6 vel. S Line · 150 CV (2003-2004)

Descripción general

El Audi A4 Avant de la generación B6 es la encarnación de un equilibrio casi perfecto. Lanzado a principios de los 2000, este modelo representó la madurez de Audi en el segmento premium, ofreciendo un familiar que no renunciaba ni al estilo, ni a la calidad, ni a un toque dinámico. Esta versión, con el motor 2.0 FSI y el acabado S Line, es una declaración de intenciones: un coche para el día a día que te hace sentir especial en cada kilómetro, una joya de la ingeniería alemana vestida con un traje atemporal.

Experiencia de conducción

Al volante, el A4 Avant transmite una sensación de solidez y aplomo inconfundible. El motor 2.0 FSI de 150 caballos, aunque no explosivo, entrega su potencia de una forma lineal y refinada, perfectamente acompañado por la suavidad infinita de la caja multitronic. No es un deportivo, pero el chasis S Line, más firme y bajo, junto a los generosos neumáticos, se aferra al asfalto con una confianza que invita a viajar lejos. Es un coche que te envuelve en confort y seguridad, transformando cualquier trayecto en una experiencia serena y placentera, un devorador de autopistas nato.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B6 Avant es una obra maestra de la proporción y la elegancia contenida. Sus líneas limpias y fluidas, obra de la era de Walter de Silva, han envejecido con una gracia excepcional. La carrocería familiar no compromete la estética, sino que la realza, creando una silueta atlética y funcional. El paquete S Line acentúa su carácter con paragolpes más deportivos, llantas de 17 pulgadas y una presencia más rotunda. Por dentro, la calidad de los materiales y el ajuste de cada componente establecieron un nuevo estándar en su clase, creando una atmósfera de lujo discreto y ergonomía perfecta que sigue impresionando hoy en día.

Tecnología y características

En su momento, este A4 Avant fue un escaparate tecnológico. El motor FSI (Inyección Directa Estratificada de Gasolina) fue una de las primeras aplicaciones de esta tecnología en un coche de gran volumen, buscando optimizar el consumo y la respuesta. La transmisión multitronic, una caja de variador continuo, era la apuesta de Audi por una conducción sin tirones y de máxima eficiencia. A esto se sumaba una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, un esquema propio de segmentos superiores que garantizaba un comportamiento dinámico y un confort de marcha excepcionales.

Competencia

Este A4 Avant se enfrentó a dos titanes alemanes. Por un lado, el BMW Serie 3 Touring (E46), el preferido por quienes buscaban la máxima deportividad y el tacto de la propulsión trasera. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C Estate (S203), que jugaba la carta del confort supremo y la imagen de marca más clásica. El Audi encontró su espacio en el medio, atrayendo a quienes valoraban un diseño impecable, la mejor calidad interior del segmento y un equilibrio magistral entre confort y dinamismo, a menudo con la seguridad añadida de la tracción delantera o la legendaria Quattro.

Conclusión

El Audi A4 Avant 2.0 FSI S Line es mucho más que un simple coche familiar; es un icono de una época dorada para Audi. Representa la fusión perfecta entre la funcionalidad de un Avant, la elegancia de un diseño atemporal y la calidad de construcción que definió a la marca. Conducirlo es una experiencia que evoca solidez, confianza y un refinamiento que perdura con el paso de los años. Es un futuro clásico que sigue siendo una opción inteligente y emocional para quien busca un vehículo práctico sin renunciar al placer de poseer y conducir algo verdaderamente bien hecho.