Audi A4 Avant 3.0 quattro tiptronic 5 vel. S Line · 220 CV (2003-2004)

2001
Gasolina
AWD
Automático 5v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

220CV

Par

300Nm

Consumo

11.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.9s

Vel. Máx.

236km/h

Peso

1610kg

Precio

44,510

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

442 L

Depósito

66 L

Potencia

162 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima220 CV / 162 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero442 L

Análisis detallado del Audi A4 Avant 3.0 quattro tiptronic 5 vel. S Line · 220 CV (2003-2004)

Descripción general

El Audi A4 Avant 3.0 quattro S Line de la generación B6 es mucho más que un simple familiar; es la encarnación de un equilibrio casi perfecto entre elegancia, deportividad y funcionalidad. Lanzado a principios de los 2000, este modelo se convirtió en un objeto de deseo para quienes buscaban un coche capaz de llevar a la familia con estilo sin renunciar a las emociones fuertes al volante. Representa una era dorada para Audi, donde la calidad de construcción y la ingeniería de vanguardia se sentían en cada detalle.

Experiencia de conducción

Ponerse a los mandos de este A4 es una experiencia que despierta los sentidos. El motor V6 de 3.0 litros no solo empuja con una contundencia lineal y progresiva, sino que regala una melodía mecánica refinada y adictiva a altas revoluciones. La tracción quattro transmite una sensación de seguridad inquebrantable, pegando el coche al asfalto en cualquier circunstancia, mientras que la suspensión deportiva del paquete S Line ofrece un aplomo soberbio en curvas, comunicando cada matiz de la carretera. Aunque la caja Tiptronic de 5 velocidades no es la más rápida, su suavidad complementa un conjunto dinámico que emociona y reconforta a partes iguales.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B6, obra de Peter Schreyer, es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas limpias, proporciones perfectas y superficies fluidas han envejecido con una dignidad excepcional. La carrocería Avant añade una versatilidad práctica sin sacrificar un ápice de la deportividad, con una zaga musculosa y bien integrada. El paquete S Line realza su carácter con paragolpes más agresivos, llantas de 17 pulgadas de diseño específico y una altura rebajada que le confiere una presencia imponente y sofisticada, un lobo con piel de cordero que sigue girando cabezas más de dos décadas después.

Tecnología y características

Para su época, este A4 Avant era un escaparate tecnológico. El corazón de la bestia, su motor V6 con cinco válvulas por cilindro y admisión variable, era una pieza de ingeniería avanzada que buscaba el máximo rendimiento. El sistema de tracción total permanente quattro, con diferencial central Torsen, era y sigue siendo una referencia en comportamiento dinámico y seguridad activa. En el interior, aunque hoy pueda parecer sencillo, la calidad de los materiales, el ajuste preciso de cada componente y la icónica iluminación roja de los mandos creaban una atmósfera premium y tecnológica que definía el estándar de la categoría.

Competencia

En el competitivo segmento de los familiares premium, el A4 Avant 3.0 quattro se enfrentaba a dos titanes alemanes. Por un lado, el BMW Serie 3 Touring (E46), que ofrecía una experiencia de conducción más pura y ágil gracias a su propulsión trasera. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C Estate (S203), que priorizaba el confort de marcha y el lujo tradicional. El Audi se posicionaba como la opción más equilibrada, combinando la seguridad de la tracción quattro con un diseño sobrio y una calidad de construcción que se sentía indestructible.

Conclusión

El Audi A4 Avant 3.0 quattro S Line es una joya de la ingeniería de principios de siglo. Un coche que lo hace todo bien: es rápido, increíblemente seguro, práctico para el día a día y posee una calidad de fabricación que avergüenza a muchos modelos actuales. Es la elección del corazón para quien aprecia la conducción, el diseño atemporal y la sensación de tener una máquina construida para durar. Más que un coche, es una declaración de principios sobre ruedas, un clásico moderno que sigue ofreciendo satisfacciones inmensas.