Audi A4 Avant 2.0 T FSI quattro tiptronic 6 vel. 200 CV (2004-2008)

2005
Gasolina
AWD
Automático 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

200CV

Par

280Nm

Consumo

9.5l/100

Emisiones

228g/km

0-100 km/h

8s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

1660kg

Precio

40,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

442 L

Depósito

63 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero442 L

Análisis detallado del Audi A4 Avant 2.0 T FSI quattro tiptronic 6 vel. 200 CV (2004-2008)

Descripción general

El Audi A4 Avant del 2005 es mucho más que un simple coche familiar; es la encarnación de un equilibrio perfecto. Representa una época en la que Audi consolidó su estatus premium, fusionando la versatilidad de una carrocería familiar con el corazón de un deportivo y el alma de una berlina de lujo. Este coche no solo te lleva a tu destino, te hace sentir que has llegado mucho antes de aparcar.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es una experiencia que envuelve los sentidos. El motor 2.0 TFSI de 200 CV empuja con una contundencia elástica y progresiva desde muy bajas vueltas, un torrente de fuerza que parece inagotable. La tracción total quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una seguridad inquebrantable en cada curva, sin importar el clima. No es solo la velocidad, es la sensación de control absoluto, de una máquina noble y precisa que responde a tus intenciones con una solidez imperturbable. El cambio Tiptronic fluye con suavidad en un viaje tranquilo, pero está listo para obedecer cuando el corazón pide más.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. La icónica parrilla Singleframe de Audi debutó con fuerza en esta generación, dándole una presencia imponente que ha envejecido con una dignidad admirable. La silueta del Avant no sacrifica la belleza por la funcionalidad; es atlética, proporcionada y destila deportividad. Por dentro, el habitáculo te acoge con una calidad que se puede tocar y sentir. Cada botón, cada material, cada ajuste, todo habla de una obsesión por el detalle y la durabilidad. Es un santuario de sobriedad y ergonomía que te hace sentir especial en cada trayecto.

Tecnología y características

Este A4 fue un pionero tecnológico en su tiempo. Su motor TFSI fue revolucionario al combinar la inyección directa de gasolina con la sobrealimentación por turbo, una fórmula que hoy es el estándar de la industria y que ofrecía un rendimiento y una eficiencia sin precedentes. El sistema de tracción integral permanente quattro no era un simple añadido, sino el núcleo de su identidad dinámica, una obra de ingeniería que garantizaba una motricidad superior. A esto se sumaban detalles como la dirección con asistencia variable según la velocidad, que demostraban el compromiso de Audi con una experiencia de conducción sofisticada y completa.

Competencia

En el competitivo olimpo de los familiares premium de mediados de los 2000, el A4 Avant se enfrentó a leyendas. Su principal adversario fue el BMW Serie 3 Touring, el eterno referente en dinamismo y placer de conducción con su propulsión trasera. También tuvo que medirse con el Mercedes-Benz Clase C Estate, que jugaba la carta del confort supremo y el lujo clásico. Otras alternativas con carácter propio eran el Saab 9-3 SportCombi, con su enfoque turbo y diseño sueco, y el robusto Volvo V50 T5 AWD, que ofrecía seguridad y la melodía de su motor de cinco cilindros.

Conclusión

El Audi A4 Avant 2.0 TFSI quattro es una obra maestra de la ingeniería de su época. Es un coche total, capaz de ser el compañero ideal para un viaje en familia, una máquina devoradora de kilómetros en autopista y un deportivo discreto para disfrutar en una carretera de montaña. Simboliza la madurez de Audi como marca premium, un vehículo que no necesita gritar sus virtudes porque las demuestra en cada kilómetro. Hoy, más que un coche usado, es un futuro clásico que sigue ofreciendo una sensación de calidad y seguridad que muchos coches nuevos desearían.