Audi A4 Avant 2.0 multitronic 7 vel. · 131 CV (2004-2008)

2005
Gasolina
FWD
Automático 7v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

131CV

Par

195Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

192g/km

0-100 km/h

10.4s

Vel. Máx.

202km/h

Peso

1525kg

Precio

32,200

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

442 L

Depósito

70 L

Potencia

96 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima131 CV / 96 kW
Par máximo195 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero442 L

Análisis detallado del Audi A4 Avant 2.0 multitronic 7 vel. · 131 CV (2004-2008)

Descripción general

El Audi A4 Avant del 2005 es mucho más que un simple coche familiar; es la encarnación del equilibrio perfecto entre elegancia, funcionalidad y el prestigio de la marca de los cuatro aros. En una época dorada para las berlinas premium, este modelo se erigió como un refugio de calidad y confort, una declaración de intenciones para quienes buscaban un vehículo versátil sin renunciar a una experiencia de conducción refinada y serena.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A4 Avant es sumergirse en un oasis de calma. El motor 2.0 de 131 CV, aunque no busca récords de velocidad, entrega su potencia con una suavidad exquisita gracias a la transmisión Multitronic. No hay tirones, solo un flujo constante y lineal de empuje que convierte cada viaje, ya sea en la ciudad o en la autopista, en una experiencia relajante. La suspensión, con su avanzado esquema de paralelogramo deformable, filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te hace sentir aislado del mundo exterior, flotando sobre la carretera con un aplomo y una seguridad que transmiten una profunda confianza.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. La icónica parrilla Singleframe, que definió a Audi en esa década, preside un frontal con carácter pero sin estridencias. Las líneas fluidas recorren la carrocería familiar con una proporción perfecta, creando una silueta que, incluso hoy, se percibe moderna y distinguida. Al abrir la puerta, te recibe un interior que es un santuario de la calidad. Cada material, cada ajuste entre paneles, cada clic de un botón, todo comunica una solidez y un cuidado por el detalle que emocionan y que han resistido el paso del tiempo de forma admirable.

Tecnología y características

Aunque la tecnología de 2005 pueda parecer lejana, este A4 Avant integraba soluciones de ingeniería notables. La joya de la corona era su caja de cambios Multitronic de 7 velocidades simuladas, un variador continuo que buscaba la máxima eficiencia y un confort de marcha sin igual, eliminando por completo la sensación de cambio de marcha. Bajo el capó, el motor con cinco válvulas por cilindro y admisión variable demostraba el saber hacer de Audi en mecánica. Y, por supuesto, su chasis con suspensión independiente en ambos ejes era una proeza técnica que garantizaba un comportamiento dinámico noble y seguro.

Competencia

En el competitivo olimpo de los familiares premium, el A4 Avant se medía con titanes como el BMW Serie 3 Touring, el eterno rival que ofrecía una conducción más deportiva y pasional, y el Mercedes-Benz Clase C Estate, el estandarte del confort absoluto. Frente a ellos, el Audi jugaba la carta del equilibrio magistral: un diseño impecable, una calidad de construcción que creaba escuela y una sensación de refinamiento que lo convertía en la opción lógica y emocional para muchos conductores que buscaban el compañero de viaje perfecto.

Conclusión

El Audi A4 Avant 2.0 Multitronic es una cápsula del tiempo que nos recuerda una forma diferente de entender el lujo. No se basa en pantallas gigantes ni en una potencia desbordante, sino en la solidez de su construcción, la serenidad de su marcha y la belleza de un diseño que perdura. Es un coche que te cuida, que te envuelve en una atmósfera de calidad y bienestar. Conducirlo es sentir la satisfacción de poseer una pieza de ingeniería pensada para durar, un clásico moderno que sigue despertando admiración y ofreciendo un placer de conducción único y sosegado.