Audi A4 1.8 T 180 CV quattro (1999-2001)

1999
Gasolina
AWD
Manual 5v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

179CV

Par

235Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

233km/h

Peso

1480kg

Precio

33,380

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

440 L

Depósito

60 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo235 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero440 L

Análisis detallado del Audi A4 1.8 T 180 CV quattro (1999-2001)

Descripción general

El Audi A4 1.8 T quattro de 1999 no es solo un coche; es una declaración de intenciones de finales de los 90. En una época de transición, Audi consolidó su imagen premium con esta berlina que combinaba de forma magistral un motor turboalimentado lleno de carácter, la seguridad de la tracción total quattro y una calidad de construcción que se sentía eterna. Ponerse a sus mandos es viajar a un tiempo en el que la ingeniería alemana se sentía sólida, duradera y emocionante.

Experiencia de conducción

La experiencia de conducción es una deliciosa mezcla de fuerza y control. El motor 1.8T de 180 CV empuja con una contundencia que sorprende, gracias a un turbo que entrega el par desde muy bajas vueltas, creando una sensación de elasticidad adictiva. La caja de cambios manual de 5 velocidades tiene un tacto preciso y mecánico. Pero la verdadera magia reside en el sistema quattro. Aporta un aplomo y una capacidad de tracción inquebrantables, permitiéndote trazar curvas con una confianza absoluta, sin importar si el asfalto está seco o mojado. Es un coche que te hace sentir seguro y poderoso, un devorador de kilómetros que nunca pierde la compostura.

Diseño y estética

Su diseño es un ejercicio de elegancia atemporal. Las líneas limpias y proporcionadas, herederas de la escuela Bauhaus, han envejecido con una dignidad excepcional. No hay adornos superfluos, solo superficies suaves y una presencia sobria que sigue girando cabezas. Por dentro, la sensación es aún más impactante. La calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada panel y la iluminación rojiza de los mandos crean una atmósfera de lujo y solidez que muchos coches modernos envidiarían. Sentarse en él es como entrar en una cápsula del tiempo de la excelencia alemana.

Tecnología y características

En su momento, este A4 era un escaparate tecnológico. El corazón era su motor de 1.8 litros con 5 válvulas por cilindro y turbocompresor, una joya de la ingeniería que ofrecía un rendimiento brillante con una eficiencia razonable. La tracción integral permanente quattro, con su diferencial central Torsen, era el referente en seguridad activa y comportamiento dinámico. Además, su chasis con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, una solución propia de segmentos superiores, garantizaba un equilibrio perfecto entre confort de marcha y agilidad en carretera.

Competencia

En el Olimpo de las berlinas premium de la época, el A4 se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 3 (E46) y el Mercedes-Benz Clase C (W203). Mientras el BMW apostaba por la pureza de la propulsión trasera y sus motores atmosféricos de seis cilindros, y el Mercedes se centraba en el confort y la imagen de marca, el Audi ofrecía un paquete único. Su combinación de motor turbo y tracción quattro lo convertía en la opción más lógica y segura para cualquier clima, un arma de eficacia total que no renunciaba a unas prestaciones emocionantes.

Conclusión

El Audi A4 1.8 T quattro es mucho más que una simple berlina de hace más de dos décadas. Es un futuro clásico que encapsula lo mejor de una era dorada para Audi. Representa el equilibrio perfecto entre prestaciones, seguridad para todo el año, un diseño que no pasa de moda y una calidad interior que define el concepto premium. Conducirlo hoy es un recordatorio de que un gran coche lo es para siempre, un vehículo que sigue transmitiendo sensaciones de solidez, confianza y una profunda satisfacción al volante.