Audi A4 1.8 T 190 CV 6 vel. (2002-2004)

2001
Gasolina
FWD
Manual 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

190CV

Par

240Nm

Consumo

8.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

236km/h

Peso

1395kg

Precio

31,930

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

445 L

Depósito

70 L

Potencia

140 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima190 CV / 140 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Audi A4 1.8 T 190 CV 6 vel. (2002-2004)

Descripción general

El Audi A4 1.8 T de 190 CV es la encarnación de una era dorada para Audi, un momento en el que la elegancia, la calidad y las prestaciones se unieron en un equilibrio casi perfecto. Esta versión, lanzada en 2002, no era una más en la gama; era una declaración de intenciones, una berlina premium con alma de deportivo, capaz de ofrecer un rendimiento emocionante sin sacrificar el confort y la practicidad para el día a día. Es un coche que susurra su potencial en lugar de gritarlo.

Experiencia de conducción

Conducir este A4 es una experiencia que conecta directamente con el asfalto. El corazón de todo es su motor 1.8 Turbo de 5 válvulas por cilindro, una joya de la ingeniería que entrega sus 190 CV con una suavidad y una contundencia que enamoran. El empuje del turbo a partir de las 2000 revoluciones es adictivo, proporcionando una aceleración vigorosa que te pega al asiento. La caja de cambios manual de 6 velocidades, precisa y de tacto mecánico, te convierte en parte de la ecuación, invitándote a jugar con el motor. Su chasis, con suspensión independiente en ambos ejes, transmite una confianza absoluta, dibujando las curvas con una precisión y un aplomo soberbios, recordándote que estás al volante de algo especial.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B6 es una obra maestra de la atemporalidad. Sus líneas, limpias y proporcionadas, fluyen con una elegancia que ha envejecido excepcionalmente bien. Es un diseño sobrio pero musculoso, que transmite calidad desde cualquier ángulo. El interior es donde Audi marcó un antes y un después en su segmento: la calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada panel y la ergonomía del puesto de conducción crearon un estándar de referencia. Sentarse dentro es sentirse arropado por un ambiente de lujo y solidez, con la icónica iluminación roja del cuadro de mandos creando una atmósfera íntima y deportiva por la noche.

Tecnología y características

Para su época, este A4 estaba a la vanguardia. El motor 1.8T con culata de 20 válvulas era una proeza técnica que ofrecía un rendimiento y una eficiencia notables. Sin embargo, la verdadera magia residía en su chasis. La suspensión de paralelogramo deformable tanto en el eje delantero como en el trasero era una solución sofisticada, reservada para vehículos de gama alta, que garantizaba un comportamiento dinámico superior y un confort de marcha excepcional. Combinado con una transmisión manual de seis velocidades, este Audi ofrecía un paquete tecnológico centrado en el puro placer de conducir.

Competencia

En el competitivo ring de las berlinas medias premium de principios de los 2000, el A4 1.8T se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 3 (E46) y el Mercedes-Benz Clase C (W203). Mientras el BMW era la opción predilecta por su dinámica de conducción pura y su propulsión trasera, y el Mercedes destacaba por su confort y lujo supremo, el Audi se posicionaba inteligentemente en el centro. Ofrecía un equilibrio magistral, siendo más cómodo y refinado que el Serie 3, pero notablemente más ágil y deportivo que el Clase C, con el carácter único de su motor turbo como as en la manga.

Conclusión

El Audi A4 1.8 T 190 CV es mucho más que una simple berlina; es un futuro clásico que representa lo mejor de una filosofía de ingeniería. Es un coche para puristas, un 'sleeper' que bajo una apariencia discreta esconde un corazón vibrante. Simboliza la fusión perfecta entre la funcionalidad diaria, una calidad de construcción excepcional y la emoción de una conducción deportiva y gratificante. Poseer uno hoy es conservar un pedazo de historia automotriz, una oda a la conducción analógica y pasional.