Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro 6 vel. (2001-2004)

2001
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

179CV

Par

370Nm

Consumo

7.6l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.4s

Vel. Máx.

226km/h

Peso

1595kg

Precio

38,300

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

445 L

Depósito

66 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito66 L
Maletero445 L

Análisis detallado del Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro 6 vel. (2001-2004)

Descripción general

El Audi A4 2.5 TDI quattro de la generación B6 es más que una berlina; es un icono de una época dorada para Audi y los motores diésel. Lanzado en 2001, este coche representaba la cumbre de la ingeniería alemana, combinando un potente motor V6 con la legendaria tracción total quattro, todo envuelto en una carrocería de elegancia atemporal. Era el coche soñado por muchos, un símbolo de estatus, rendimiento y seguridad.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A4 es una experiencia que despierta los sentidos. El empuje del motor V6 de 2.5 litros es inmediato y contundente, con sus 370 Nm de par disponibles desde apenas 1500 revoluciones, pegándote al asiento con una fuerza adictiva. La caja de cambios manual de 6 velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico, conectándote directamente con la máquina. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro, que transmite una sensación de seguridad y aplomo inquebrantable, permitiéndote trazar curvas con una confianza absoluta, sin importar las condiciones del asfalto. Es un devorador de kilómetros nato, un coche que te invita a viajar lejos, disfrutando del ronroneo grave de su motor y de un confort de marcha excepcional.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B6, obra de Peter Schreyer, es un ejercicio de proporciones perfectas y líneas limpias que ha envejecido con una dignidad admirable. Su silueta es atlética y elegante, sin estridencias, transmitiendo una sensación de solidez y calidad desde cualquier ángulo. El interior es un santuario de la filosofía Audi de la época: materiales de altísima calidad, ajustes milimétricos y una ergonomía estudiada al detalle. Sentarse dentro es sentirse arropado por un lujo discreto y funcional, donde cada botón y cada superficie están pensados para perdurar en el tiempo.

Tecnología y características

En su momento, este A4 era una proeza tecnológica. Su corazón, el motor V6 TDI con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, era una de las mecánicas diésel más avanzadas del mercado. Sin embargo, la joya de la corona era su sistema de tracción total permanente quattro con diferencial central Torsen, una obra de arte de la ingeniería mecánica que garantizaba una motricidad y una dinámica de conducción superiores. A esto se sumaba un sofisticado esquema de suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, que lograba un equilibrio sublime entre confort y deportividad.

Competencia

En el competitivo segmento de las berlinas premium de principios de los 2000, este Audi A4 se medía cara a cara con titanes de la industria. Su principal adversario era el BMW Serie 3, especialmente en su versión 330d, que ofrecía un enfoque más puramente deportivo y de propulsión trasera. El otro gran competidor era el Mercedes-Benz Clase C, con modelos como el C 270 CDI, que apostaba por un mayor confort y una imagen de marca clásica. La batalla entre estos tres gigantes alemanes definió una era y obligó a cada uno a dar lo mejor de sí.

Conclusión

El Audi A4 2.5 TDI 180 CV quattro es mucho más que una simple berlina diésel. Es el recuerdo tangible de una época en la que los coches se construían para durar y para ser disfrutados. Representa la perfecta simbiosis entre la potencia de un gran motor, la seguridad de una tracción total legendaria y la calidad de un interior premium. Conducirlo hoy es un viaje nostálgico a la cima de la ingeniería diésel, una máquina que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de poder, solidez y confianza que muchos coches modernos envidiarían.