Audi A4 3.0 TDI quattro tiptronic 6 vel. 204 CV (2004-2006)

2005
Gasóleo
AWD
Automático 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

204CV

Par

400Nm

Consumo

8.2l/100

Emisiones

220g/km

0-100 km/h

7.7s

Vel. Máx.

233km/h

Peso

1655kg

Precio

42,300

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

460 L

Depósito

63 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero460 L

Análisis detallado del Audi A4 3.0 TDI quattro tiptronic 6 vel. 204 CV (2004-2006)

Descripción general

El Audi A4 de la generación B7 representó un salto cualitativo que consolidó a la marca en el segmento premium. Esta versión, con su potente motor 3.0 TDI y la legendaria tracción quattro, es la encarnación del equilibrio perfecto entre una berlina familiar, el confort en largos viajes y unas prestaciones que despiertan emociones. Es un coche que, incluso hoy, transmite una sensación de solidez y poderío difícil de igualar.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A4 es una experiencia que inunda los sentidos. El empuje del motor V6 TDI es instantáneo y contundente, una ola de par que te pega al asiento desde apenas 1250 revoluciones por minuto, haciendo que cualquier adelantamiento o incorporación sea un mero trámite. La tracción quattro se siente como una mano invisible que te guía con una seguridad absoluta, permitiendo trazar curvas con una precisión y aplomo que inspiran una confianza total, sin importar las condiciones del asfalto. La caja Tiptronic, suave en modo automático, se transforma para ofrecer una respuesta más directa cuando decides tomar el control, completando una sinfonía mecánica que combina fuerza bruta con una refinada compostura.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B7, obra de Walter de Silva, es un ejercicio de elegancia atemporal. La introducción de la parrilla 'Singleframe' le confirió una presencia imponente y una identidad de marca que perdura hasta hoy. Sus líneas son fluidas y musculosas, sin estridencias, proyectando una imagen de seriedad y deportividad contenida. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada botón, cada material, desde el tacto de los plásticos hasta el ajuste de las molduras, fue concebido para perdurar y deleitar. La ergonomía es simplemente perfecta, creando un ambiente donde te sientes en total control y arropado por un lujo discreto pero palpable.

Tecnología y características

En su momento, este A4 era un escaparate tecnológico. El corazón de la bestia, el motor 3.0 TDI, ya utilizaba la avanzada inyección directa por conducto común, que garantizaba una entrega de potencia suave y un consumo relativamente contenido para su cilindrada. Sin embargo, la joya de la corona es el sistema de tracción integral permanente quattro con diferencial central Torsen, una obra de ingeniería mecánica que distribuye el par de forma inteligente para maximizar la adherencia. A esto se suma una sofisticada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, que asegura un compromiso excepcional entre confort y comportamiento dinámico.

Competencia

En el competitivo olimpo de las berlinas premium de mediados de los 2000, este Audi A4 se medía cara a cara con dos titanes alemanes. Por un lado, el BMW Serie 3 (E90), que ofrecía una conducción más pura y deportiva, con su propulsión trasera como estandarte de la agilidad. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C (W203), que siempre ha jugado la carta del confort supremo y la elegancia clásica. Frente a ellos, el A4 3.0 TDI quattro se posicionaba como la opción más equilibrada y segura, un auténtico todoterreno para cualquier clima que no renunciaba ni a las prestaciones ni a una calidad de construcción que se sentía indestructible.

Conclusión

El Audi A4 3.0 TDI quattro de 2005 no es solo un coche; es una declaración de intenciones. Es la prueba de que la ingeniería bien ejecutada trasciende el paso del tiempo. Ofrece una combinación de potencia, seguridad y calidad de fabricación que resulta adictiva y que muchos coches modernos envidiarían. Es una máquina para devorar kilómetros con una sonrisa en la cara, sintiendo el poder bajo el pie derecho y la tranquilidad de saber que la tracción quattro vela por ti. Un futuro clásico que, a día de hoy, sigue siendo una opción increíblemente gratificante.