Audi A4 2.0 TDI 120 CV DPF (2008-2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

120CV

Par

290Nm

Consumo

4.9l/100

Emisiones

129g/km

0-100 km/h

10.7s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1545kg

Precio

31,010

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

65 L

Potencia

88 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima120 CV / 88 kW
Par máximo290 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi A4 2.0 TDI 120 CV DPF (2008-2010)

Descripción general

El Audi A4 de 2008, en su generación B8, representó un salto cualitativo que redefinió el concepto de berlina premium. Esta versión con el motor 2.0 TDI de 120 CV se presentaba como la puerta de entrada al universo diésel de Audi, una invitación a experimentar la excelencia de la marca sin renunciar a la eficiencia. Es un coche que nació para devorar kilómetros, transmitiendo desde el primer instante una sensación de solidez y prestigio que perdura en el tiempo.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A4 es una experiencia de serenidad y control. Sus 120 caballos pueden parecer modestos, pero el generoso par de 290 Nm disponible desde muy bajas vueltas empuja con una suavidad y contundencia sorprendentes en el día a día. No busca récords de aceleración, sino ofrecer un viaje placentero y relajado. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes filtra las imperfecciones con maestría y dibuja las curvas con una precisión que inspira una confianza absoluta. Cada kilómetro se siente como un viaje en primera clase, donde el silencio y el aplomo te aíslan del mundo exterior.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B8 es una obra de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y musculosas, la icónica parrilla Singleframe y la mirada afilada de sus faros crearon una silueta que aún hoy sigue girando cabezas. Es un coche que proyecta estatus y buen gusto sin estridencias. Pero es en el interior donde el corazón se rinde: la calidad de los materiales, el tacto de cada botón y el ajuste milimétrico de cada panel crean una atmósfera de lujo y perfección. Sentarse dentro es sentir que todo está exactamente donde debería estar, un santuario de confort y ergonomía.

Tecnología y características

En su momento, este A4 incorporaba tecnología pensada para el confort y la eficiencia. El motor 2.0 TDI con inyección por conducto común y filtro de partículas era un referente por su refinamiento y bajo consumo, apoyado por un sistema Start-Stop que ya apuntaba hacia el futuro de la automoción. Más allá del motor, la verdadera proeza tecnológica residía en su chasis, una compleja arquitectura que le otorgaba un comportamiento dinámico excepcional, equilibrando de forma magistral la comodidad para largos viajes con la agilidad en carreteras sinuosas.

Competencia

Su batalla en el mercado se libraba en el olimpo de las berlinas alemanas. Se enfrentaba directamente al BMW Serie 3, el eterno rival que apostaba por una conducción más purista y deportiva con su tracción trasera, y al Mercedes-Benz Clase C, el estandarte del confort y la elegancia clásica. Frente a ellos, el Audi A4 se erigía como el equilibrio perfecto, ofreciendo una calidad interior insuperable, un diseño vanguardista y una sensación de seguridad y aplomo que lo convertían en la opción más racional y, para muchos, la más completa.

Conclusión

Este Audi A4 2.0 TDI de 120 CV es mucho más que una simple berlina diésel. Es la demostración de que no se necesita una potencia desbordante para disfrutar de una experiencia de conducción premium. Es un coche que te cuida, que te hace sentir seguro y que te recompensa con una eficiencia extraordinaria y una calidad que puedes tocar y sentir en cada trayecto. Representa una compra increíblemente inteligente y satisfactoria, un compañero de viaje leal que encarna la promesa de Audi de estar a la vanguardia de la técnica de una manera sutil, elegante y profundamente gratificante.