Audi A4 2.0 TDI 170 CV DPF (2008-2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

170CV

Par

350Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

134g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

230km/h

Peso

1540kg

Precio

34,660

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

65 L

Potencia

125 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima170 CV / 125 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi A4 2.0 TDI 170 CV DPF (2008-2010)

Descripción general

El Audi A4 de 2008, en su generación B8, representó un salto cuántico para la marca de los cuatro aros. Esta berlina, equipada con el potente y refinado motor 2.0 TDI de 170 CV, se erigió como el epítome del equilibrio en el segmento premium. No era solo un coche, era una declaración de intenciones: una fusión de elegancia, prestaciones y una calidad de construcción que despertaba una profunda sensación de acierto y sofisticación desde el primer instante.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A4 es una experiencia que envuelve los sentidos. El empuje de sus 350 Nm de par se siente inmediato y contundente, una ola de fuerza que te impulsa con una facilidad pasmosa, haciendo que cada adelantamiento sea un mero trámite. La caja de cambios manual de seis velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico, conectándote directamente con la máquina. Su chasis, con suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría soberbia, pero se mantiene firme y aplomado cuando le exiges en una carretera de curvas. Es un coche que transmite seguridad, control y un confort de marcha que te hace desear que el viaje nunca termine.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 B8 es una lección de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporcionadas, marcadas por la icónica parrilla Singleframe y una mirada afilada gracias a sus faros, crean una silueta atlética y distinguida que ha envejecido con una dignidad excepcional. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Cada material, desde el tacto suave del salpicadero hasta el sonido sólido de las puertas al cerrar, grita excelencia. La ergonomía es perfecta, con cada mando y pantalla orientados hacia el conductor, creando una atmósfera de control y bienestar que te hace sentir especial.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A4 escondía una ingeniería avanzada para su época. El motor 2.0 TDI abandonaba el sistema bomba-inyector por el más suave y silencioso Common-Rail, una evolución que transformó la experiencia diésel. Incorporaba un filtro de partículas DPF y un sistema Start-Stop para optimizar el consumo y las emisiones. Pero la verdadera joya tecnológica era su elaborada suspensión multibrazo, un esquema reservado para vehículos de alta gama que garantizaba un comportamiento dinámico de primer nivel sin sacrificar el confort, demostrando el compromiso de Audi con la vanguardia técnica.

Competencia

En el competitivo campo de batalla de las berlinas premium, el Audi A4 se enfrentaba a dos titanes alemanes. Por un lado, el BMW Serie 3 (320d), el eterno referente en dinamismo y placer de conducción puro. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C (C 220 CDI), el rey del confort y la elegancia clásica. El A4 se posicionó inteligentemente en el centro, ofreciendo un cóctel irresistible: era casi tan dinámico como el BMW, más moderno en su interior que el Mercedes, y superaba a ambos en sensación de calidad percibida y tracción delantera segura, atrayendo a quienes buscaban el equilibrio perfecto sin renunciar a nada.

Conclusión

El Audi A4 2.0 TDI 170 CV de 2008 no es simplemente un coche, es una experiencia completa. Es la materialización de la ingeniería alemana en su máxima expresión, un vehículo que satisface tanto la razón como la emoción. Ofrece la potencia para emocionar, la eficiencia para el día a día y una calidad que perdura en el tiempo. Conducirlo es sentir que has tomado la decisión correcta, una inversión en confort, seguridad y prestigio que, incluso hoy, sigue sintiéndose increíblemente actual y gratificante. Una máquina soberbia y un clásico moderno.