Audi A4 2.0 TFSI 180 CV (2010-2011)

2008
Gasolina
FWD
Manual 6v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

179CV

Par

320Nm

Consumo

6.4l/100

Emisiones

149g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

236km/h

Peso

1505kg

Precio

33,570

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

65 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi A4 2.0 TFSI 180 CV (2010-2011)

Descripción general

El Audi A4 de la generación B8, en su versión 2.0 TFSI de 180 CV, representa la quintaesencia de la berlina premium alemana de su época. Es un coche que no solo transporta, sino que envuelve al conductor en un aura de sofisticación, ingeniería y rendimiento. Lanzado como una evolución refinada, este A4 prometía un equilibrio perfecto entre la eficiencia de un motor turboalimentado y el placer de conducción que se espera de la marca de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Al volante, las sensaciones son inmediatas y gratificantes. El motor 2.0 TFSI empuja con una fuerza contundente y lineal desde muy bajas revoluciones, gracias a sus 320 Nm de par disponibles desde solo 1500 rpm. Cada cambio de marcha con su precisa caja manual de 6 velocidades es una invitación a explorar el potencial del motor, que sube de vueltas con una suavidad adictiva. El chasis, con su elaborada suspensión, filtra las imperfecciones con maestría sin sacrificar un ápice de control, transmitiendo una confianza absoluta en curva. Es un coche que se siente ágil, aplomado y sorprendentemente rápido, convirtiendo cada viaje en una experiencia placentera y dinámica.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 de 2008 es una lección de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporcionadas dibujan una silueta atlética y distinguida que ha envejecido con una gracia excepcional. El frontal, dominado por la parrilla Singleframe, y la zaga, con sus ópticas afiladas, proyectan una imagen de prestigio y deportividad contenida. Al abrir la puerta, te recibe un habitáculo que es una referencia en calidad. Cada material, desde los plásticos blandos hasta los ajustes milimétricos, susurra dedicación y esmero. La ergonomía es perfecta, creando un ambiente donde la tecnología y el lujo conviven en perfecta armonía.

Tecnología y características

Bajo una apariencia clásica, este A4 escondía tecnología avanzada para su tiempo. El corazón del conjunto, el motor TFSI, combinaba la inyección directa de gasolina con la sobrealimentación por turbo para ofrecer un rendimiento brillante con un consumo sorprendentemente bajo, ayudado por un sistema Start-Stop que ya apuntaba hacia el futuro de la eficiencia. La construcción del chasis y la dirección precisa eran el resultado de años de evolución en ingeniería, buscando siempre ofrecer una conexión más pura entre el conductor, la máquina y el asfalto. Era la demostración de que la innovación no siempre es visible, a veces, simplemente se siente.

Competencia

En el competitivo ring de las berlinas premium, el Audi A4 se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 3 y el Mercedes-Benz Clase C. Mientras el BMW apostaba por la deportividad pura de su tracción trasera y el Mercedes por un confort soberano, el Audi A4 encontraba su espacio como el maestro del equilibrio. Ofrecía una calidad de interiores que a menudo se percibía un paso por delante, un comportamiento en carretera noble y seguro, y un diseño que aunaba elegancia y modernidad como pocos. Era la elección racional para el corazón emocional.

Conclusión

El Audi A4 2.0 TFSI de 180 CV es mucho más que una simple berlina; es una declaración de intenciones. Un coche que demostró que se podía tener eficiencia, prestaciones emocionantes y una calidad de fabricación excepcional en un mismo paquete. Es un compañero de viaje infalible, capaz de devorar kilómetros con un confort absoluto y de dibujar sonrisas en una carretera de curvas. Una máquina soberbia que, incluso años después, sigue transmitiendo esa sensación única de estar conduciendo algo verdaderamente bien hecho.