Audi A4 2.0 TDI 177 CV multitronic (2012-2014)

2012
Gasóleo
FWD
Automático 8v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

177CV

Par

380Nm

Consumo

4.8l/100

Emisiones

127g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

222km/h

Peso

1595kg

Precio

40,020

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 8v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

63 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 8v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi A4 2.0 TDI 177 CV multitronic (2012-2014)

Descripción general

El Audi A4 de 2012 es la encarnación de la berlina premium alemana, un vehículo que destila equilibrio y sofisticación. En esta versión con el motor 2.0 TDI de 177 caballos y el cambio multitronic, Audi prometía una experiencia de conducción que fusionaba el confort de marcha con una respuesta enérgica y un consumo sorprendentemente bajo. Es más que un coche; es una declaración de intenciones, un compañero de viaje que inspira confianza y transmite una sensación de éxito y control en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Al volante, el A4 se siente como una fortaleza rodante. El empuje del motor TDI es contundente y se entrega de forma increíblemente lineal gracias al cambio multitronic, que elimina cualquier atisbo de tirones. Es una sensación de poderío sereno, donde los 177 CV te lanzan hacia adelante con una facilidad pasmosa, haciendo que los adelantamientos sean un mero trámite. El aplomo en autopista es soberbio, transmitiendo una seguridad que te invita a devorar kilómetros sin fatiga. La dirección precisa y la suspensión, que filtra las imperfecciones con maestría, completan una experiencia de conducción que roza la perfección, un viaje en primera clase sobre asfalto.

Diseño y estética

El diseño del Audi A4 de esta generación es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporcionadas, acentuadas por la icónica parrilla Singleframe y la afilada mirada de sus faros, crean una silueta que sigue siendo moderna y atractiva. No grita, susurra clase. Por dentro, la cabina te abraza con una calidad de construcción que se ha convertido en el estándar de la industria. Cada botón, cada superficie, cada ajuste, todo se siente sólido y pensado para durar. Es un ambiente que te hace sentir especial, un santuario de calma y buen gusto donde el lujo no es ostentoso, sino una cualidad intrínseca.

Tecnología y características

Bajo su piel clásica, el A4 de 2012 escondía tecnología de vanguardia para su época. El corazón del coche, el motor 2.0 TDI, ya incorporaba inyección common-rail y un sistema Stop-Start para optimizar la eficiencia. La transmisión multitronic de 8 velocidades simuladas era una proeza de la ingeniería, buscando la máxima suavidad y el mínimo consumo. A esto se sumaba una dirección asistida electromecánica y un sofisticado esquema de suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, tecnologías que no solo mejoraban el dinamismo, sino que también contribuían a esa sensación de control y confort absoluto que define al modelo.

Competencia

En el competitivo ring de las berlinas premium, el Audi A4 se enfrentaba a dos titanes alemanes. Por un lado, el BMW Serie 3, el eterno referente en dinamismo y placer de conducción puro, que siempre ha enamorado a los que buscan la conexión más directa con la carretera. Por otro, el Mercedes-Benz Clase C, el estandarte del confort supremo y la elegancia clásica. El A4 jugaba su propia partida, situándose inteligentemente en el centro: ofrecía una calidad interior insuperable, un comportamiento dinámico muy equilibrado y una tecnología que se sentía moderna y eficiente, atrayendo a quienes buscaban la síntesis perfecta sin renunciar a nada.

Conclusión

El Audi A4 2.0 TDI 177 CV multitronic de 2012 es mucho más que una berlina de su tiempo; es una inversión en calidad, confort y eficiencia que perdura. Representa el punto álgido de una era, ofreciendo un paquete extraordinariamente completo que satisface tanto al conductor que busca respuesta como al pasajero que anhela tranquilidad. Su motor es un prodigio de equilibrio entre prestaciones y consumo, y su interior sigue siendo una referencia. Es la elección racional para el corazón, un coche que no solo te lleva a tu destino, sino que hace que cada viaje se sienta como una ocasión especial.