Audi S4 3.0 TFSI 333 CV quattro S tronic (2012)

2012
Gasolina
AWD
Automático 7v
Audi A4 - Vista 1
Audi A4 - Vista 2
Audi A4 - Vista 3
Audi A4 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A4

Potencia

333CV

Par

440Nm

Consumo

8.1l/100

Emisiones

190g/km

0-100 km/h

5s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1780kg

Precio

59,900

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

480 L

Depósito

61 L

Potencia

245 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima333 CV / 245 kW
Par máximo440 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito61 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi S4 3.0 TFSI 333 CV quattro S tronic (2012)

Descripción general

El Audi S4 de 2012 no es simplemente una berlina; es una declaración de intenciones. Representa el equilibrio perfecto entre la elegancia y la funcionalidad de un A4 y la adrenalina pura de un deportivo de altas prestaciones. Bajo su capó late un corazón V6 sobrealimentado que, junto a la legendaria tracción quattro, promete una experiencia de conducción que redefine el día a día y convierte cada trayecto en una emoción inolvidable.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del S4 es despertar los sentidos. El motor V6 de 3.0 litros con compresor entrega sus 333 caballos de una forma instantánea y contundente, sin el retardo de un turbo. El empuje es constante y adictivo, acompañado por un sonido mecánico que enamora. La caja S tronic de 7 velocidades cambia de marcha con una rapidez fulminante, mientras que la tracción quattro se aferra al asfalto con una tenacidad increíble, transmitiendo una sensación de control y seguridad absolutos, sin importar la curva o la condición del firme. Es un coche que te pega al asiento y te hace sonreír en cada aceleración.

Diseño y estética

Su diseño es la definición de un lobo con piel de cordero. Mantiene la silueta elegante y atemporal del A4 berlina, pero se delata con detalles que susurran su potencial: las carcasas de los retrovisores en aluminio, la parrilla específica S, las cuatro salidas de escape y las imponentes llantas de 18 pulgadas. No es un coche ostentoso, sino una obra de ingeniería con una estética sofisticada y musculosa. Por dentro, la calidad de Audi te envuelve en un ambiente de lujo deportivo, con asientos que abrazan tu cuerpo y un puesto de conducción perfectamente orientado al placer de conducir.

Tecnología y características

La magia del S4 reside en su avanzada ingeniería. El motor TFSI no usa un turbo, sino un compresor volumétrico que garantiza una respuesta inmediata desde bajas revoluciones, una tecnología que define su carácter. Este propulsor se asocia a la brillante transmisión S tronic de doble embrague y al sistema de tracción total permanente quattro, un pilar tecnológico de Audi que distribuye la potencia de forma inteligente para maximizar la adherencia y la dinámica. El chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección electromecánica precisa, completa un conjunto tecnológico enfocado en ofrecer un rendimiento excepcional sin sacrificar el confort.

Competencia

En el selecto club de las berlinas deportivas de su época, el Audi S4 se enfrentaba a titanes como el BMW 335i y el Mercedes-Benz C 350. Mientras el BMW apostaba por la pureza de su propulsión trasera y su motor de seis cilindros en línea, y el Mercedes ofrecía un enfoque más equilibrado hacia el confort, el S4 jugaba una carta única y ganadora: su tracción quattro. Esta característica le otorgaba una ventaja decisiva en seguridad y eficacia sobre superficies deslizantes, convirtiéndolo en el deportivo para todas las estaciones y en una máquina de una precisión implacable en cualquier circunstancia.

Conclusión

El Audi S4 3.0 TFSI de 2012 es mucho más que un coche rápido; es una experiencia completa. Es la herramienta perfecta para quien busca un vehículo versátil, capaz de ser un compañero dócil en el tráfico diario y transformarse en una bestia devoradora de curvas con solo insinuárselo al acelerador. Su combinación de un motor carismático, una tracción infalible y un diseño discreto pero atlético lo convierten en una opción profundamente emocional y, a la vez, racional. Es un icono de la ingeniería alemana que sigue despertando pasiones.