Especificaciones y análisis del Audi A5
Potencia
211CV
Par
350Nm
Consumo
7.1l/100
Emisiones
167g/km
0-100 km/h
6.9s
Vel. Máx.
240km/h
Peso
1540kg
Precio
45,920€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
FWD
4 / 2 puertas
455 L
65 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A5 Coupe 2.0 TFSI 211 CV multitronic (2010-2011)
Descripción general
El Audi A5 Coupé de 2007 no fue solo un coche, fue una declaración de intenciones. Con él, Audi regresó triunfalmente al segmento de los coupés medios premium, presentando una obra de arte sobre ruedas que combinaba elegancia, deportividad y la inconfundible calidad de la marca. Esta versión, con el motor 2.0 TFSI de 211 caballos y el cambio multitronic, representa un equilibrio casi perfecto entre prestaciones emocionantes y un refinamiento exquisito para el día a día.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del A5 es una experiencia que envuelve los sentidos. El motor 2.0 TFSI empuja con una fuerza contundente y lineal desde muy bajas revoluciones, gracias a sus 350 Nm de par disponibles casi al ralentí. La aceleración es vigorosa y te pega al asiento con una suavidad inesperada, cortesía de la transmisión multitronic de 8 velocidades simuladas, que fluye sin tirones. En carretera, su aplomo es imperial. La suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes dibuja las curvas con una precisión y una estabilidad que inspiran una confianza absoluta, permitiéndote disfrutar de una conducción dinámica sin sacrificar un ápice de confort. Es un gran turismo en miniatura, capaz de devorar kilómetros de autopista en un silencio sobrecogedor o de regalarte sonrisas en tu carretera de montaña favorita.
Diseño y estética
Walter de Silva, su creador, lo describió como el coche más bonito que jamás había diseñado, y es difícil no estar de acuerdo. La silueta del A5 es pura poesía visual. La línea de cintura ondulada, que recorre todo el lateral, es una caricia para la vista, mientras que sus proporciones, con un capó largo y una zaga corta y musculosa, le confieren una presencia atlética y atemporal. Por dentro, el A5 te acoge en una cabina que es un referente en calidad. Cada material, cada ajuste y cada botón transmiten una sensación de solidez y lujo. El puesto de conducción está perfectamente orientado hacia el piloto, creando una conexión íntima entre hombre y máquina que te hace sentir especial cada vez que cierras la puerta.
Tecnología y características
Bajo su escultural carrocería, el A5 escondía tecnología avanzada para su época. El corazón del coche, el motor 2.0 TFSI, ya era un referente por su combinación de inyección directa y turbocompresor, ofreciendo una eficiencia y una respuesta extraordinarias. La transmisión multitronic, aunque de variador continuo, fue una de las más evolucionadas del mercado, capaz de simular 8 marchas para una conducción más deportiva. Además, elementos como la dirección con asistencia variable según la velocidad y un chasis de construcción ligera y sofisticada demostraban el liderazgo tecnológico de Audi, enfocado en crear una experiencia de conducción superior.
Competencia
En el exclusivo club de los coupés alemanes, el Audi A5 se enfrentó a dos titanes: el BMW Serie 3 Coupé y el Mercedes-Benz Clase C Coupé. Mientras que el BMW siempre fue el abanderado de la deportividad pura y la tracción trasera, y el Mercedes apostaba por el confort y la elegancia clásica, el Audi A5 encontró su propio espacio. Se posicionó como la opción que fusionaba a la perfección un diseño arrebatador, una tecnología de vanguardia y un equilibrio dinámico sublime, atrayendo a aquellos que buscaban tanto emoción al volante como una sofisticación innegable.
Conclusión
El Audi A5 2.0 TFSI es mucho más que un simple coche; es una escultura en movimiento, una máquina de generar sensaciones. Representa una época dorada para Audi, donde el diseño y la ingeniería se dieron la mano para crear un vehículo icónico. Es una compra que satisface tanto a la razón, por su calidad y versatilidad, como al corazón, por su belleza y el placer que proporciona al conducirlo. Un futuro clásico que, incluso hoy, sigue girando cabezas y enamorando a quien tiene la suerte de ponerse a sus mandos.




