Audi A5 Coupe 3.0 TDI quattro tiptronic DPF · 239 CV (2008-2010)

2007
Gasóleo
AWD
Automático 6v
Audi A5 - Vista 1
Audi A5 - Vista 2
Audi A5 - Vista 3
Audi A5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A5

Potencia

239CV

Par

500Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

182g/km

0-100 km/h

6.1s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1725kg

Precio

51,780

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

455 L

Depósito

64 L

Potencia

176 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima239 CV / 176 kW
Par máximo500 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi A5 Coupe 3.0 TDI quattro tiptronic DPF · 239 CV (2008-2010)

Descripción general

El Audi A5 Coupé de 2008 no es solo un coche, es una declaración de intenciones. En esta versión 3.0 TDI quattro, Audi fusionó la elegancia atemporal de un gran turismo con la fuerza implacable de un motor diésel de seis cilindros y 239 caballos. Es la máquina perfecta para devorar kilómetros con una sofisticación y aplomo que enamoran desde el primer instante, un icono que definió una era para la marca de los cuatro aros.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir un torrente de potencia controlada. Los 500 Nm de par empujan desde muy bajas vueltas con una contundencia que te pega al asiento, mientras la tracción total quattro transmite cada caballo al asfalto con una seguridad imperturbable, sin importar las condiciones. La aceleración es fulgurante y el cambio Tiptronic gestiona la potencia con suavidad y decisión. No es un deportivo radical, sino un atleta de fondo, un coche que te envuelve en una burbuja de confort y velocidad, haciendo que cualquier viaje parezca demasiado corto.

Diseño y estética

Su diseño es pura poesía en movimiento. La línea de cintura ondulada, obra maestra de Walter de Silva, recorre el coche con una fluidez y una elegancia que pocos han logrado igualar. Es una silueta musculosa pero refinada, con una presencia imponente que no necesita estridencias para captar todas las miradas. El interior es un santuario de calidad, con materiales nobles y un ajuste perfecto, donde cada mando y cada superficie están pensados para el placer del conductor. Es un diseño que ha envejecido con una gracia excepcional.

Tecnología y características

Bajo su escultural carrocería, el A5 escondía tecnología de vanguardia para su época. El motor 3.0 TDI con inyección common-rail era un prodigio de eficiencia y rendimiento. Pero la verdadera magia residía en el sistema de tracción integral quattro, un pilar de la marca que garantizaba un dinamismo y una seguridad activa superiores. Combinado con una avanzada suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes y una dirección asistida variable según la velocidad, el A5 ofrecía un comportamiento en carretera que era la referencia a seguir.

Competencia

En el exclusivo club de los coupés diésel de altas prestaciones, el Audi A5 3.0 TDI se medía con titanes alemanes. Su principal adversario era el BMW Serie 3 Coupé, especialmente en su versión 330d, que ofrecía un tacto de conducción más purista y deportivo. Otro gran competidor era el Mercedes-Benz CLK, y más tarde el Clase E Coupé 350 CDI, que apostaba por un enfoque más centrado en el lujo y el confort absoluto. Frente a ellos, el A5 jugaba la carta del equilibrio perfecto entre diseño, tecnología y seguridad.

Conclusión

El Audi A5 3.0 TDI quattro es mucho más que un coche bonito y rápido. Es la encarnación del concepto Gran Turismo moderno: un vehículo capaz de cruzar continentes con una comodidad imperial y un rendimiento soberbio, todo ello envuelto en una de las carrocerías más bellas de las últimas décadas. Es una elección pasional y racional a la vez, un futuro clásico que sigue ofreciendo sensaciones de conducción y una calidad de fabricación que emocionan y convencen a partes iguales.