Audi A5 3.2 FSI quattro · 265 CV (2008)

2007
Gasolina
AWD
Manual 6v
Audi A5 - Vista 1
Audi A5 - Vista 2
Audi A5 - Vista 3
Audi A5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A5

Potencia

265CV

Par

330Nm

Consumo

9.9l/100

Emisiones

238g/km

0-100 km/h

6.1s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1610kg

Precio

49,750

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

455 L

Depósito

64 L

Potencia

195 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima265 CV / 195 kW
Par máximo330 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito64 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi A5 3.2 FSI quattro · 265 CV (2008)

Descripción general

El Audi A5 de 2007, especialmente en su versión 3.2 FSI quattro, es la encarnación del Gran Turismo moderno según Ingolstadt. Un coche que no solo representó un punto de inflexión en el diseño de la marca, sino que también prometía una experiencia de conducción sublime, fusionando la elegancia de sus líneas con la fuerza de un motor V6 atmosférico y la seguridad de la tracción total. Es un vehículo que apela directamente al corazón, una declaración de intenciones sobre ruedas.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A5 3.2 FSI es redescubrir el placer de conducir en estado puro. El motor V6 de 3.2 litros respira con una naturalidad embriagadora, entregando sus 265 CV de forma lineal y progresiva, acompañado de un sonido melódico que se vuelve adictivo a altas revoluciones. El cambio manual de seis velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico, conectándote directamente con la máquina. La tracción quattro, por su parte, es una garantía de aplomo y seguridad, permitiendo trazar curvas con una confianza absoluta, sintiendo cómo el coche se aferra al asfalto sin importar las condiciones. Es un equilibrio perfecto entre un devorador de kilómetros confortable y un deportivo capaz de dibujar una sonrisa en cada puerto de montaña.

Diseño y estética

El diseño del Audi A5 es una obra maestra atemporal firmada por Walter de Silva. Sus proporciones son perfectas, con una línea de cintura ondulada que recorre todo el lateral y le confiere una musculatura elegante y contenida. El frontal, dominado por la parrilla Singleframe y unos faros de mirada afilada, irradia presencia, mientras que la caída del techo dibuja una silueta coupé clásica y seductora. Por dentro, la calidad de construcción es excepcional, con materiales nobles y un ajuste milimétrico que envuelven a los ocupantes en una atmósfera de lujo y deportividad.

Tecnología y características

Bajo su escultural carrocería, el A5 3.2 FSI escondía tecnología avanzada para su época. El motor con inyección directa de gasolina (FSI) optimizaba la entrega de potencia y el consumo, mientras que el sistema de tracción integral quattro con diferencial central Torsen representaba la cúspide en agarre y dinámica. El chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, aseguraba un comportamiento dinámico de primer nivel. En el habitáculo, el sistema de infoentretenimiento MMI centralizaba el control de las funciones del vehículo, demostrando que la sofisticación tecnológica era uno de los pilares fundamentales de este coupé.

Competencia

En el exclusivo club de los coupés premium alemanes, el Audi A5 se enfrentaba a rivales de gran calibre. Su principal adversario era el BMW Serie 3 Coupé, que ofrecía una conducción tradicionalmente más purista y enfocada en la propulsión trasera. Por otro lado, el Mercedes-Benz CLK jugaba la carta del confort y la elegancia suprema. El A5 lograba encontrar un espacio único, combinando la seguridad y eficacia de la tracción quattro con un diseño que, para muchos, superaba en emoción y modernidad a sus competidores directos.

Conclusión

El Audi A5 3.2 FSI quattro no es solo un coche, es una experiencia estética y dinámica. Representa un momento dorado para Audi, en el que la audacia en el diseño se unió a una ingeniería mecánica refinada y potente. Es un Gran Turismo en toda regla, capaz de ofrecer viajes largos con un confort soberbio y, al mismo tiempo, regalar emociones fuertes en una carretera de curvas. Un vehículo que ha envejecido con una dignidad extraordinaria y que se postula como un futuro clásico.