Audi S5 Coupe 4.2 quattro tiptronic · 354 CV (2010-2011)

2007
Gasolina
AWD
Automático 6v
Audi A5 - Vista 1
Audi A5 - Vista 2
Audi A5 - Vista 3
Audi A5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A5

Potencia

354CV

Par

440Nm

Consumo

10.8l/100

Emisiones

256g/km

0-100 km/h

5.4s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1750kg

Precio

69,470

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

455 L

Depósito

63 L

Potencia

260 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima354 CV / 260 kW
Par máximo440 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi S5 Coupe 4.2 quattro tiptronic · 354 CV (2010-2011)

Descripción general

El Audi S5 Coupé de 2010 es mucho más que un coche; es una declaración de principios, una oda a una era dorada del automovilismo. En su corazón late un majestuoso motor V8 atmosférico de 4.2 litros, una joya mecánica que entrega 354 caballos de pura emoción. Este no es solo un coupé deportivo, es un Gran Turismo en toda regla, diseñado para devorar kilómetros con una elegancia y una potencia que hoy en día son difíciles de encontrar. Representa el equilibrio perfecto entre la sofisticación de Audi y la furia de un deportivo de pura cepa.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del S5 es iniciar un ritual de sensaciones inolvidables. El primer rugido del V8 al arrancar te eriza la piel, un sonido grave y poderoso que promete una experiencia visceral. Al acelerar, la entrega de potencia es lineal, contundente y adictiva, empujándote contra el asiento sin brusquedad pero con una fuerza implacable. La tracción total quattro te ancla al asfalto, transmitiendo una confianza absoluta para trazar curvas con una precisión milimétrica. Es una sinfonía mecánica que te conecta directamente con la carretera, un baile entre el control y la pasión que te hace sentir vivo.

Diseño y estética

La carrocería del Audi S5 es una obra de arte atemporal firmada por Walter de Silva. Sus líneas fluidas y musculosas crean una silueta que irradia elegancia y deportividad a partes iguales. Detalles como las carcasas de los retrovisores en aluminio, la parrilla singleframe específica y las cuatro salidas de escape son sutiles recordatorios de su linaje 'S'. Por dentro, te recibe un habitáculo que es un referente en calidad. Materiales nobles, ajustes perfectos y un diseño centrado en el conductor crean una atmósfera de lujo y control, un santuario donde cada viaje se convierte en una experiencia de primera clase.

Tecnología y características

Más allá de su corazón mecánico, el S5 estaba a la vanguardia tecnológica de su tiempo. Su principal baluarte es el legendario sistema de tracción integral quattro, que no solo garantiza un agarre excepcional en cualquier condición, sino que define su carácter dinámico. El cambio Tiptronic de 6 velocidades, con su convertidor de par, ofrece transiciones suaves para el día a día y una respuesta decidida cuando se le exige. El chasis, con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, es una proeza de ingeniería que logra un compromiso magistral entre el confort de una berlina de lujo y la agilidad de un deportivo.

Competencia

En el olimpo de los coupés V8 de su época, el Audi S5 se enfrentó a titanes como el BMW M3 E92 y el Mercedes-Benz C 63 AMG. Mientras el M3 ofrecía una experiencia más radical y enfocada al circuito, y el C 63 AMG era pura fuerza bruta americana en un traje alemán, el S5 encontró su propio espacio. Se posicionó como el Gran Turismo definitivo: inmensamente rápido y capaz, pero también refinado, seguro gracias a su tracción quattro y con una elegancia discreta que lo hacía perfecto para cualquier ocasión, desde un puerto de montaña hasta la ópera.

Conclusión

El Audi S5 4.2 FSI es un coche destinado a convertirse en un clásico de culto. Es el canto de cisne de los motores V8 atmosféricos en la gama media de Audi, una pieza de ingeniería pasional en un mundo que empezaba a girar hacia el downsizing y la turboalimentación. Conducirlo es una experiencia que apela directamente al corazón, un recordatorio de por qué amamos los coches. Es una máquina bella, potente y con un alma que trasciende sus propias prestaciones. Más que un simple medio de transporte, es un legado sobre ruedas.