Audi A5 Coupé 2.0 TDI 177 CV quattro (2011-2012)

2012
Gasóleo
AWD
Manual 6v
Audi A5 - Vista 1
Audi A5 - Vista 2
Audi A5 - Vista 3
Audi A5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A5

Potencia

177CV

Par

380Nm

Consumo

5.1l/100

Emisiones

134g/km

0-100 km/h

7.8s

Vel. Máx.

228km/h

Peso

1610kg

Precio

42,920

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 2 puertas

Maletero

455 L

Depósito

63 L

Potencia

130 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima177 CV / 130 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito63 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi A5 Coupé 2.0 TDI 177 CV quattro (2011-2012)

Descripción general

El Audi A5 Coupé de 2012 es la encarnación de la elegancia y la deportividad alemana. Esta versión, equipada con el motor 2.0 TDI de 177 CV y la legendaria tracción quattro, promete una experiencia de conducción que equilibra a la perfección la eficiencia del diésel con la seguridad y el dinamismo de la tracción total. Es un coche que no solo te lleva a tu destino, sino que te hace sentir especial en cada kilómetro del trayecto.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A5 es una delicia. El empuje del motor TDI de 177 caballos es contundente desde bajas revoluciones gracias a sus 380 Nm de par, ofreciendo una aceleración vigorosa y adelantamientos seguros. La caja de cambios manual de 6 velocidades tiene un tacto preciso y mecánico que enamora a los puristas. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro, que pega el coche al asfalto como si fuera sobre raíles, transmitiendo una sensación de control y seguridad absoluta, especialmente en curvas o con mal tiempo. Es un coche aplomado, cómodo para largos viajes pero con un alma deportiva que pide ser despertada en cada giro.

Diseño y estética

El diseño del Audi A5 Coupé es atemporal. Su silueta fluida y musculosa, con una línea de cintura ondulada que recorre todo el lateral, es pura poesía visual. Es un coche que, incluso una década después, sigue girando cabezas. El frontal afilado con la característica parrilla de Audi y los faros rasgados le dan una mirada agresiva y sofisticada. Por dentro, la calidad de los materiales y el ajuste de cada pieza rozan la perfección, creando una atmósfera de lujo y confort que te envuelve desde el primer momento. Es un habitáculo pensado para el conductor, donde cada control está exactamente donde esperas que esté.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2012, este A5 ya incorporaba tecnologías que buscaban la eficiencia y el confort. El motor 2.0 TDI con inyección por conducto común y sistema Start-Stop era un referente en su categoría por su equilibrio entre prestaciones y consumo. La dirección asistida eléctrica, sensible a la velocidad, ofrecía un tacto preciso en carretera y suavidad en ciudad. El sistema de tracción quattro, una obra de ingeniería en sí misma, distribuía la potencia de forma inteligente para garantizar la máxima motricidad en cualquier circunstancia, anticipándose a la pérdida de adherencia.

Competencia

En su época, el Audi A5 Coupé se enfrentaba a dos titanes alemanes. Su principal rival era el BMW Serie 3 Coupé, que ofrecía una experiencia de conducción más pura y enfocada en la propulsión trasera. Por otro lado, el Mercedes-Benz Clase C Coupé apostaba por un mayor confort de marcha y una imagen de elegancia clásica. El A5 se posicionaba como el equilibrio perfecto entre ambos, combinando un diseño espectacular, la seguridad de la tracción quattro y unos interiores de calidad insuperable.

Conclusión

El Audi A5 Coupé 2.0 TDI quattro es mucho más que un simple coche. Es una declaración de intenciones, un Gran Turismo en formato compacto que combina un diseño que enamora, un rendimiento solvente y eficiente, y la seguridad inquebrantable de la tracción total. Es la elección perfecta para quien busca un coche para el día a día que sea capaz de regalar emociones y estilo sin comprometer la practicidad y el confort en largos viajes. Un futuro clásico que sigue siendo tan deseable como el primer día.