Audi A5 Sportback 2.7 TDI 190 CV (2009-2010)

2010
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A5 - Vista 1
Audi A5 - Vista 2
Audi A5 - Vista 3
Audi A5 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A5

Potencia

190CV

Par

400Nm

Consumo

6l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1695kg

Precio

40,520

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

4 / 5 puertas

Maletero

480 L

Depósito

65 L

Potencia

140 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima190 CV / 140 kW
Par máximo400 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero480 L

Análisis detallado del Audi A5 Sportback 2.7 TDI 190 CV (2009-2010)

Descripción general

El Audi A5 Sportback 2.7 TDI de 2010 no era simplemente un coche, era una declaración de intenciones. En una época en la que las berlinas dominaban, Audi se atrevió a fusionar la elegancia escultural de un coupé con la versatilidad de cinco puertas, creando una silueta que cautivó al instante. Impulsado por un refinado y potente motor V6 diésel, este A5 prometía viajes inolvidables con un estilo y una clase inconfundibles.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es sentir el empuje inmediato y sedoso de sus 400 Nm de par desde apenas 1400 revoluciones. El motor V6 TDI de 190 CV no ruge, susurra con una fuerza contenida que convierte cada adelantamiento en un mero trámite. La caja de cambios manual de 6 velocidades ofrece un tacto preciso y mecánico que conecta al conductor con la máquina, mientras que el chasis, con su sofisticada suspensión, dibuja las curvas con una compostura y un aplomo soberbios. Es un devorador de kilómetros nato, un gran turismo que te aísla del mundo exterior mientras te hace sentir el dueño del asfalto.

Diseño y estética

Su diseño es una obra de arte atemporal. La línea del techo, que cae con la suavidad de un trazo de pincel hasta una zaga perfectamente integrada, es pura emoción. Walter de Silva, su creador, lo definió como el coche más bonito que jamás había diseñado. Cada pliegue de la carrocería, la poderosa parrilla Singleframe y la tensión de sus líneas laterales transmiten un dinamismo elegante que sigue vigente. Por dentro, la calidad de los materiales y el ajuste milimétrico de cada componente crean una atmósfera de lujo deportivo que envuelve a sus cuatro ocupantes en un santuario de confort y buen gusto.

Tecnología y características

Bajo su piel de metal se escondía una ingeniería de vanguardia para su tiempo. El motor V6 con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler era un prodigio de eficiencia y rendimiento. La dirección con asistencia variable según la velocidad y un esquema de suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, más propio de categorías superiores, garantizaban un comportamiento dinámico excepcional. Aunque no cuenta con las pantallas táctiles actuales, su sistema de infoentretenimiento MMI era un referente en la industria, centralizando las funciones del vehículo de forma intuitiva.

Competencia

El A5 Sportback creó prácticamente su propio segmento, pero inevitablemente se midió con las berlinas premium de su época. Rivales como el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C ofrecían una gran calidad de conducción, pero ninguno podía igualar la arrebatadora combinación de estilo coupé y funcionalidad de 5 puertas del Audi. Se posicionó como una alternativa pasional y distinguida para quien buscaba algo más que una simple berlina, un coche que destacara no solo por su marca, sino por su audaz y bellísima silueta.

Conclusión

El Audi A5 Sportback 2.7 TDI es mucho más que la suma de sus partes. Es la perfecta simbiosis entre la emoción de un diseño que enamora y la razón de un motor potente, refinado y sorprendentemente frugal. Representa una época dorada de Audi, donde la audacia en el diseño y la excelencia en la ingeniería se dieron la mano para crear un vehículo que, más de una década después, sigue siendo un objeto de deseo. Un coche para disfrutar con todos los sentidos, en cada viaje, en cada mirada.