Especificaciones y análisis del Audi A5
Potencia
211CV
Par
350Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
144g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
234km/h
Peso
1605kg
Precio
44,070€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 8v
FWD
4 / 5 puertas
480 L
61 L
155 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Audi A5 Sportback 2.0 TFSI 211 CV multitronic 8 vel. (2011-2012)
Descripción general
El Audi A5 Sportback de 2012 es la encarnación de la elegancia funcional. No es solo una berlina, ni tampoco un simple coupé; es una declaración de intenciones, una escultura rodante que fusiona la pasión de un deportivo con la versatilidad de cinco puertas. Esta versión, impulsada por el enérgico motor 2.0 TFSI de 211 caballos y acoplada a la suave transmisión multitronic, representa un equilibrio sublime entre prestaciones dinámicas y confort de marcha, un coche pensado para quienes aprecian el diseño sin renunciar a la practicidad del día a día.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante de este A5 Sportback es una experiencia de refinamiento y poder controlado. El motor TFSI empuja con una contundencia lineal y sedosa desde muy bajas revoluciones, entregando sus 350 Nm de par de una forma que te pega al asiento sin brusquedad. La transmisión multitronic, con su funcionamiento continuo y sin tirones, convierte cada viaje en un deslizamiento suave sobre el asfalto, ya sea en el caos de la ciudad o en la quietud de la autopista. No busca la deportividad radical, sino ofrecer una sensación de dominio y aplomo absoluto, un rodar silencioso y estable que te aísla del mundo exterior y te hace sentir en una burbuja de lujo y tranquilidad.
Diseño y estética
Su diseño es, sencillamente, atemporal. La línea del techo, que cae con una suavidad hipnótica hacia una zaga perfectamente integrada, es una obra de arte que sigue girando cabezas. Cada pliegue de la carrocería, cada detalle, desde la parrilla Singleframe hasta la firma lumínica, grita calidad y buen gusto. Por dentro, el flechazo continúa. Te recibe un habitáculo que es la definición de la calidad Audi: materiales nobles, ajustes milimétricos y una ergonomía que roza la perfección. Sentarse en él es sentir que todo está exactamente donde debería, envuelto en un ambiente premium que te hace sentir especial en cada trayecto.
Tecnología y características
En 2012, este A5 ya era un escaparate de la vanguardia técnica de Audi. El corazón de su eficiencia y rendimiento reside en la tecnología TFSI, que combina inyección directa de gasolina y turboalimentación para ofrecer una respuesta inmediata y consumos contenidos, asistido por un sistema Start-Stop. La transmisión multitronic de 8 velocidades, aunque de variador continuo, fue una apuesta por el máximo confort y la optimización del rendimiento del motor. A esto se suma una dirección asistida electromecánica sensible a la velocidad, que proporcionaba una asistencia perfecta en cada situación, demostrando que la sofisticación técnica estaba al servicio de una experiencia de conducción superior.
Competencia
En su momento, el Audi A5 Sportback jugó en una liga casi propia. Mientras que berlinas como el BMW Serie 3 o el Mercedes-Benz Clase C eran sus rivales naturales por precio y prestigio, ninguno ofrecía esa combinación única de silueta coupé con la practicidad de un portón trasero. El BMW Serie 3 Gran Turismo llegó más tarde para competir en un concepto similar, pero el A5 ya había definido el segmento. Su verdadero rival era la duda entre la razón de una berlina tradicional y la pasión de un coupé puro; el A5 Sportback se erigió como la respuesta perfecta que aunaba lo mejor de ambos mundos.
Conclusión
El Audi A5 Sportback 2.0 TFSI es mucho más que un coche; es un objeto de deseo que cumple sus promesas. Es la elección perfecta para quien busca un vehículo con un diseño espectacular, un interior de altísima calidad y un comportamiento dinámico que prioriza el confort y la solvencia por encima de todo. Es un gran turismo excepcional para el mundo real, un compañero de viaje que te recompensa con su belleza y su refinamiento cada día. Una máquina que, incluso una década después, sigue representando un equilibrio magistral entre emoción y función.




