Audi A6 Avant 2.7 T quattro tiptronic 5 vel. · 250 CV (2001-2005)

1998
Gasolina
AWD
Automático 5v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

250CV

Par

350Nm

Consumo

12.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.6s

Vel. Máx.

243km/h

Peso

1835kg

Precio

54,400

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

455 L

Depósito

70 L

Potencia

184 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima250 CV / 184 kW
Par máximo350 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi A6 Avant 2.7 T quattro tiptronic 5 vel. · 250 CV (2001-2005)

Descripción general

El Audi A6 Avant 2.7 T quattro es la encarnación de un sueño para muchos: un familiar premium que esconde el corazón de un deportivo. Lanzado en una época dorada para Audi, este modelo combinaba la elegancia y versatilidad de la carrocería Avant con un potente motor V6 biturbo de 250 caballos y la legendaria tracción total quattro. No era simplemente un coche para llevar a la familia, era una declaración de intenciones, una máquina capaz de viajar por autopista con un aplomo soberbio y, al mismo tiempo, ofrecer emociones fuertes en una carretera de montaña.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A6 es una experiencia que envuelve los sentidos. El empuje del motor 2.7 biturbo es contundente y progresivo, entregando sus 350 Nm de par desde muy bajas vueltas, lo que se traduce en una aceleración que te pega al asiento con una facilidad pasmosa. La tracción quattro transmite una sensación de seguridad y control absolutos, como si el coche estuviera soldado al asfalto, sin importar las condiciones meteorológicas. La caja Tiptronic de 5 velocidades, aunque no es la más rápida, ofrece transiciones suaves en modo automático y permite un control más directo en modo manual. Es un coche que te aísla del mundo exterior por su increíble insonorización, pero que te conecta directamente con la carretera a través de una dirección precisa y un chasis equilibrado. Es el perfecto Gran Turismo familiar.

Diseño y estética

El diseño del Audi A6 de la generación C5 es un ejercicio de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y redondeadas, obra de un equipo liderado por Walter de'Silva, crearon una silueta que todavía hoy se ve moderna y sofisticada. La versión Avant añade un toque de funcionalidad sin romper la armonía del conjunto, con una trasera perfectamente integrada que le confiere una apariencia robusta y distinguida. Por dentro, la calidad de construcción es simplemente excepcional. Los materiales, desde el cuero de los asientos hasta los plásticos suaves del salpicadero y los ajustes milimétricos entre paneles, transmiten una sensación de lujo y durabilidad que pocos coches de su época podían igualar.

Tecnología y características

En su momento, este A6 Avant era un escaparate tecnológico. El corazón de la bestia, el motor V6 de 2.7 litros con cinco válvulas por cilindro y dos turbocompresores, era una pieza de ingeniería avanzada que ofrecía un rendimiento extraordinario. El sistema de tracción total permanente quattro con diferencial central Torsen era el pilar de su dinámica y seguridad activa, una tecnología en la que Audi era y sigue siendo un referente. Además, contaba con un sofisticado esquema de suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, que garantizaba un compromiso casi perfecto entre confort de marcha y comportamiento dinámico. La transmisión automática Tiptronic con opción secuencial también aportaba un plus de versatilidad.

Competencia

En el exclusivo club de las berlinas familiares de altas prestaciones de principios de los 2000, el Audi A6 Avant 2.7 T quattro se enfrentaba a competidores de gran calibre. Su rival más directo era el BMW Serie 5 Touring, especialmente en sus versiones de seis cilindros como el 530i, que destacaba por su comportamiento más purista y su tracción trasera. Otro gran enemigo era el Mercedes-Benz Clase E Estate, que jugaba la baza del confort supremo y la imagen de marca. También se podría considerar al Volvo V70 T5, otro familiar rápido y seguro que ofrecía una alternativa sueca con un carácter muy personal. Frente a ellos, el Audi se distinguía por su tracción quattro y el empuje único de su motor biturbo.

Conclusión

El Audi A6 Avant 2.7 T quattro es mucho más que un coche familiar; es una máquina de viajar, un deportivo discreto y un icono de una era. Representa el equilibrio perfecto entre prestaciones, seguridad, confort y practicidad, todo ello envuelto en un diseño que ha envejecido con una dignidad admirable. Es un coche para el conductor que valora la ingeniería, que necesita espacio pero se niega a renunciar a la emoción de conducir. Un futuro clásico que captura la esencia de lo que hizo grande a Audi: la vanguardia de la técnica al servicio de la emoción.