Audi A6 Avant 2.8 tiptronic 5 vel. · 193 CV (2000)

1998
Gasolina
FWD
Automático 5v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

193CV

Par

280Nm

Consumo

10.7l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.6s

Vel. Máx.

229km/h

Peso

1560kg

Precio

43,513

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

455 L

Depósito

70 L

Potencia

142 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima193 CV / 142 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero455 L

Análisis detallado del Audi A6 Avant 2.8 tiptronic 5 vel. · 193 CV (2000)

Descripción general

El Audi A6 Avant de la generación C5, especialmente en su versión 2.8 Tiptronic del año 2000, es mucho más que un simple familiar. Representa la culminación de una era para Audi, un vehículo que encapsula la elegancia, la potencia y la versatilidad en un paquete soberbio. Era el coche soñado por muchas familias que no querían renunciar al placer de conducir ni al estatus de una berlina premium, ofreciendo un espacio generoso y el refinamiento de un motor V6 atmosférico en los albores del nuevo milenio.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A6 Avant es una experiencia que te transporta a una época donde la suavidad y el refinamiento mecánico eran la máxima prioridad. El motor V6 de 2.8 litros y 193 caballos entrega su potencia de una forma lineal y sedosa, con un sonido embriagador que solo un atmosférico de seis cilindros puede ofrecer. No es un deportivo radical, su aceleración de 9.6 segundos lo confirma, pero la sensación es de un empuje constante y poderoso, gestionado con maestría por la caja Tiptronic de 5 velocidades. Es un devorador de kilómetros nato, un coche que te invita a viajar lejos con un confort y una compostura que aíslan del estrés del mundo exterior.

Diseño y estética

El diseño del Audi A6 C5 fue una auténtica revolución a finales de los 90. Sus líneas fluidas y redondeadas, con un techo en arco que se prolonga con maestría en la versión Avant, rompieron con la estética rectilínea de sus predecesores. A día de hoy, su diseño sigue luciendo increíblemente moderno y atemporal. La calidad de los ajustes, la pintura y la sensación de solidez que transmite cada panel son un testimonio del compromiso de Audi con la excelencia. Es una escultura rodante que combina la funcionalidad de un familiar con la belleza de una berlina de lujo.

Tecnología y características

Aunque hoy sus sistemas puedan parecer sencillos, en el año 2000 este A6 Avant era un escaparate tecnológico. Su motor V6 con cinco válvulas por cilindro era una proeza de la ingeniería que buscaba optimizar la respiración del motor para una entrega de potencia más eficiente. La transmisión Tiptronic permitía un manejo secuencial que aportaba un toque de deportividad a la conducción automática. El chasis, con una sofisticada suspensión delantera de paralelogramo deformable, garantizaba un equilibrio sublime entre confort y agilidad, demostrando que la tecnología no solo estaba en la electrónica, sino en la propia concepción mecánica del vehículo.

Competencia

En el exclusivo club de los familiares premium de principios de siglo, el A6 Avant se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 5 Touring (E39) y el Mercedes-Benz Clase E Estate (S210). Mientras el BMW ofrecía una experiencia de conducción más pura y deportiva gracias a su propulsión trasera, y el Mercedes se erigía como el rey del confort, el Audi A6 Avant jugaba la carta del equilibrio perfecto. Ofrecía un diseño vanguardista y una sensación de seguridad inigualable, sin renunciar a un interior de calidad superlativa y un motor V6 lleno de carácter.

Conclusión

El Audi A6 Avant 2.8 Tiptronic no es solo un coche antiguo, es una cápsula del tiempo que nos recuerda una forma de entender el lujo y la ingeniería que hoy parece perdida. Es la combinación perfecta de un diseño que enamora, un motor noble y potente, y una versatilidad que lo convierte en el compañero ideal para cualquier aventura. Un vehículo que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una profunda sensación de calidad y bienestar, consolidándose como un verdadero clásico moderno que despierta admiración y nostalgia a su paso.