Audi A6 Avant 2.7 TDI multitronic 7 vel. · 179 CV (2008)

2005
Gasóleo
FWD
Automático 7v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

179CV

Par

380Nm

Consumo

7.4l/100

Emisiones

198g/km

0-100 km/h

8.5s

Vel. Máx.

220km/h

Peso

1800kg

Precio

47,110

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

565 L

Depósito

70 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo380 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero565 L

Análisis detallado del Audi A6 Avant 2.7 TDI multitronic 7 vel. · 179 CV (2008)

Descripción general

El Audi A6 Avant de 2008 es mucho más que un simple coche familiar; es una declaración de intenciones. Representa la perfecta simbiosis entre la elegancia de una berlina de lujo y la versatilidad de un vehículo familiar, todo ello envuelto en la calidad y el prestigio que solo Audi sabe imprimir. En su momento, fue el compañero de viaje soñado para quienes no querían renunciar ni al espacio ni al placer de conducir, un vehículo que prometía convertir cada trayecto en una experiencia memorable.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A6 Avant es descubrir un mundo de refinamiento y potencia contenida. El motor V6 TDI de 2.7 litros empuja con una suavidad y una contundencia que enamoran desde el primer instante, entregando sus 380 Nm de par desde muy bajas vueltas. La transmisión multitronic de 7 velocidades gestiona esta fuerza con una fluidez exquisita, sin tirones, creando una sensación de empuje ininterrumpido que hace de los adelantamientos y las incorporaciones un mero trámite. Su aplomo en carretera es soberbio, transmitiendo una seguridad y un confort que te aíslan del mundo exterior y te invitan a devorar kilómetros sin descanso.

Diseño y estética

El diseño del Audi A6 Avant es un ejercicio de equilibrio magistral. Su silueta alargada y atlética fluye con una elegancia atemporal, evitando estridencias y apostando por la sobriedad y la clase. La icónica parrilla Singleframe de Audi domina un frontal con carácter, mientras que la zaga, con su portón perfectamente integrado, culmina un conjunto armonioso y funcional. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad, donde cada material ha sido elegido y ensamblado con una precisión milimétrica que deleita tanto la vista como el tacto.

Tecnología y características

Aunque nos situemos en 2008, este A6 Avant ya incorporaba tecnologías que definían su carácter premium. El corazón del conjunto es su motor TDI con inyección directa por conducto común, una mecánica refinada y eficiente para su época. La transmisión automática multitronic, con su funcionamiento continuo y 7 relaciones prefijadas, era una pieza de ingeniería avanzada que buscaba el máximo confort y eficiencia. A esto se sumaba una dirección con asistencia variable según la velocidad y un chasis con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes, garantizando un comportamiento dinámico de primer nivel.

Competencia

En el exclusivo segmento de los familiares premium, el A6 Avant se enfrentaba a dos titanes alemanes: el BMW Serie 5 Touring y el Mercedes-Benz Clase E Estate. Mientras el BMW apostaba por un dinamismo más puro y la propulsión trasera, y el Mercedes se erigía como el rey del confort absoluto, el Audi A6 Avant encontraba su espacio ofreciendo un equilibrio sublime. Destacaba por su tracción delantera segura, un diseño interior considerado por muchos como el referente en calidad y una sensación de solidez y tecnología que creaba una atmósfera única a bordo.

Conclusión

El Audi A6 Avant 2.7 TDI multitronic no es solo un coche, es un compañero de vida. Es la elección racional para quien necesita espacio y eficiencia, pero también la elección pasional para quien ama la conducción refinada y el prestigio de una gran marca. Su equilibrio entre confort, prestaciones y calidad de construcción lo convirtió en un referente y, aún hoy, su diseño y su aplomo en carretera siguen despertando admiración. Es, en definitiva, un vehículo que supo combinar como pocos el deber y el placer.