Audi A6 Avant 3.2 FSI multitronic 7 vel. · 256 CV (2005-2008)

2005
Gasolina
FWD
Automático 7v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

256CV

Par

330Nm

Consumo

9.7l/100

Emisiones

233g/km

0-100 km/h

7.2s

Vel. Máx.

250km/h

Peso

1715kg

Precio

52,350

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

565 L

Depósito

70 L

Potencia

188 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima256 CV / 188 kW
Par máximo330 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero565 L

Análisis detallado del Audi A6 Avant 3.2 FSI multitronic 7 vel. · 256 CV (2005-2008)

Descripción general

El Audi A6 Avant 3.2 FSI es la encarnación de un sueño para muchos: la berlina familiar premium que se niega a hacer concesiones. En su lanzamiento, representó la cumbre de la elegancia, el espacio y la potencia atmosférica, un vehículo que prometía llevar a la familia de viaje con la misma solvencia con la que dibujaba sonrisas en una carretera de montaña. Es un coche que habla de éxito y de un profundo amor por la conducción.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante es redescubrir el placer de una mecánica pura. El motor V6 de 3.2 litros y 256 caballos entrega su potencia de una forma lineal, adictiva y progresiva, acompañada de un bramido noble que eriza la piel, una sinfonía que los motores turboalimentados modernos simplemente no pueden replicar. La transmisión Multitronic, con su suavidad infinita, convierte cada trayecto en un deslizamiento sobre asfalto, mientras que el chasis, con su sofisticada suspensión, transmite una sensación de aplomo y seguridad inquebrantable. Es un devorador de kilómetros que te aísla del mundo exterior, creando una burbuja de confort y control absoluto.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de equilibrio y atemporalidad. La carrocería Avant de Audi es, sencillamente, una obra de arte funcional, fusionando una línea de techo descendente y deportiva con la versatilidad de un gran maletero de 565 litros. La imponente parrilla Singleframe y sus proporciones musculosas le otorgan una presencia en la carretera que impone respeto. Por dentro, el alma se rinde a la calidad suprema. Cada material, desde el cuero hasta los insertos de aluminio, se siente perfecto al tacto. El habitáculo te abraza, con una ergonomía estudiada al milímetro y una atmósfera de lujo tecnológico que te hace sentir especial en cada momento.

Tecnología y características

En su época, este A6 era una vitrina tecnológica rodante. El corazón de su innovación era el motor FSI de inyección directa de gasolina, una tecnología heredada de la competición que optimizaba la potencia y el consumo. La construcción ligera con aluminio en bloque y culata demostraba el compromiso de Audi con la eficiencia. A bordo, el sistema MMI centralizaba el control del vehículo en una interfaz intuitiva, mientras que la suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, más propia de coches deportivos, garantizaba un comportamiento dinámico excepcional para una berlina familiar.

Competencia

En el olimpo de las berlinas familiares, se enfrentó a titanes como el BMW Serie 5 Touring y el Mercedes-Benz Clase E Estate. Frente a la deportividad más directa del BMW y el confort soberano del Mercedes, el Audi A6 Avant se erigió como el equilibrio perfecto. Ofrecía una síntesis magistral de dinamismo y comodidad, envuelta en un diseño que muchos consideraban el más elegante y un interior que marcaba la pauta en calidad y tecnología. Era la elección para quien buscaba la navaja suiza del lujo: apto para todo, excelente en casi todo.

Conclusión

Este Audi A6 Avant no es solo un coche, es una declaración de principios. Representa una era dorada de motores atmosféricos de seis cilindros, una época en la que la ingeniería mecánica transmitía emociones puras. Es un clásico moderno que combina como pocos la belleza de sus formas, la practicidad para el día a día y el alma de un gran turismo. Conducirlo hoy es un acto de nostalgia y aprecio por la excelencia, un recordatorio de que un coche familiar puede, y debe, emocionar.