Audi A6 2.5 TDI 180CV quattro tiptronic 5 vel. (2000-2001)

1998
Gasóleo
AWD
Automático 5v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

179CV

Par

370Nm

Consumo

8.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

9.7s

Vel. Máx.

216km/h

Peso

1680kg

Precio

44,174

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

434 L

Depósito

70 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo370 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero434 L

Análisis detallado del Audi A6 2.5 TDI 180CV quattro tiptronic 5 vel. (2000-2001)

Descripción general

El Audi A6 de la generación C5, en su versión 2.5 TDI quattro, es mucho más que una berlina; es un símbolo de estatus y poderío tecnológico de principios de siglo. Representa una época en la que Audi consolidó su lugar en el olimpo de las marcas premium, ofreciendo una combinación magistral de elegancia, prestaciones y seguridad. Subirse a este coche es viajar en el tiempo a una era de ingeniería robusta y diseño atemporal.

Experiencia de conducción

Al volante, el A6 2.5 TDI transmite una sensación de aplomo y seguridad inquebrantable. El empuje del motor V6 diésel es contundente y progresivo, entregando su par máximo desde muy bajas vueltas, lo que se traduce en una respuesta inmediata y poderosa. La tracción quattro se aferra al asfalto con una tenacidad que inspira una confianza absoluta, especialmente en condiciones adversas. A pesar de su peso, la suspensión trabaja de forma exquisita, filtrando las irregularidades con una suavidad que te aísla del mundo exterior, convirtiendo cada viaje en una experiencia serena y placentera. No es un deportivo ágil, sino un devorador de kilómetros nato, un crucero de autopista que te hace sentir invencible.

Diseño y estética

El diseño del Audi A6 C5 es una lección de elegancia y aerodinámica. Sus líneas fluidas y redondeadas, que rompieron con la estética más angulosa de sus predecesores, le otorgan una presencia imponente pero discreta. Es un diseño que ha envejecido con una dignidad excepcional, manteniéndose relevante y atractivo dos décadas después. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Los materiales nobles, los ajustes milimétricos y una ergonomía estudiada al detalle crean una atmósfera de lujo y confort que era la referencia en su segmento. Cada botón, cada interruptor, transmite una solidez que hoy en día es difícil de encontrar.

Tecnología y características

Para su época, el A6 era una vitrina tecnológica. El motor 2.5 TDI con inyección directa y turbo de geometría variable era una obra de ingeniería que buscaba el equilibrio entre potencia y eficiencia. Sin embargo, la verdadera joya de la corona era su sistema de tracción total permanente quattro, una tecnología que definía a Audi y que proporcionaba un nivel de seguridad activa y motricidad superior. La caja de cambios Tiptronic de 5 velocidades ofrecía la comodidad de un automático con la posibilidad de un manejo secuencial, mientras que su sofisticado esquema de suspensiones multibrazo garantizaba un comportamiento dinámico y un confort de marcha excepcionales. Era, en definitiva, un coche adelantado a su tiempo.

Competencia

En el competitivo ring de las berlinas ejecutivas, el Audi A6 se enfrentaba a dos titanes alemanes: el BMW Serie 5 (E39) y el Mercedes-Benz Clase E (W210). El BMW ofrecía una conducción más pura y deportiva, un chasis más ágil que enamoraba a los puristas. El Mercedes, por su parte, era el rey indiscutible del confort y la elegancia clásica. Frente a ellos, el Audi A6 jugaba la carta del equilibrio y la tecnología, con su tracción quattro como argumento diferenciador y un diseño vanguardista que se sentía más moderno. La elección entre ellos era, y sigue siendo, una cuestión de prioridades y de conexión emocional con la filosofía de cada marca.

Conclusión

El Audi A6 2.5 TDI quattro Tiptronic no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Es la culminación de una filosofía de ingeniería que busca la perfección en cada detalle. A pesar de los años, sigue siendo un vehículo extraordinariamente capaz, cómodo y seguro, un compañero de viaje infatigable que te envuelve en una burbuja de calidad y sofisticación. Poseer uno hoy es disfrutar de un futuro clásico, una pieza de la historia del automóvil que representa lo mejor de una era dorada para las berlinas alemanas. Es un coche que deja una huella imborrable en quien lo conduce.