Audi A6 2.8 quattro tiptronic 5 vel. · 193 CV (2000-2001)

1998
Gasolina
AWD
Automático 5v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

193CV

Par

280Nm

Consumo

11.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.1s

Vel. Máx.

229km/h

Peso

1620kg

Precio

44,595

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

434 L

Depósito

70 L

Potencia

142 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima193 CV / 142 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 5v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero434 L

Análisis detallado del Audi A6 2.8 quattro tiptronic 5 vel. · 193 CV (2000-2001)

Descripción general

El Audi A6 de la generación C5 no es solo una berlina; es una declaración de intenciones de finales de los 90. Representa una época en la que Audi se consolidó como un gigante del lujo y la tecnología, creando un vehículo que irradiaba calidad y sofisticación. Esta versión, con su motor V6 2.8, la legendaria tracción quattro y el cambio Tiptronic, era la encarnación del equilibrio perfecto entre confort, seguridad y prestaciones para el viajero exigente.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A6 es redescubrir el placer de conducir sin artificios. El motor V6 de 193 caballos empuja con una suavidad y una linealidad que enamoran, acompañado de un sonido noble y discreto que solo se hace presente cuando se le exige. La tracción quattro transmite una sensación de seguridad absoluta, como si el coche estuviera soldado al asfalto, permitiendo un paso por curva aplomado y sereno sin importar el clima. El cambio Tiptronic, aunque pausado para los estándares actuales, ofrece transiciones fluidas que invitan a devorar kilómetros sin fatiga, convirtiendo cada viaje en una experiencia relajante y placentera.

Diseño y estética

Su diseño fue una revolución silenciosa. Las líneas fluidas y redondeadas, inspiradas en la escuela Bauhaus, le otorgaron una aerodinámica excepcional y una estética atemporal que ha envejecido con una dignidad admirable. Por dentro, el A6 era simplemente la referencia de su clase. La calidad de los materiales, el ajuste milimétrico de cada panel y la icónica iluminación roja del cuadro de instrumentos creaban una atmósfera de lujo tecnológico y calidez que te hacía sentir en un lugar especial, un refugio del mundo exterior.

Tecnología y características

Bajo su elegante carrocería se escondía una ingeniería de vanguardia para su tiempo. El corazón del sistema era la tracción total permanente quattro, una ventaja decisiva sobre sus rivales. El motor V6 con cinco válvulas por cilindro era una proeza técnica que buscaba la máxima eficiencia y refinamiento. A esto se sumaba una compleja suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, que garantizaba un confort de marcha soberbio sin sacrificar la precisión en la conducción. Era la demostración palpable del lema 'A la vanguardia de la técnica'.

Competencia

En el olimpo de las berlinas ejecutivas, el A6 se enfrentaba a dos titanes. Por un lado, el BMW Serie 5 (E39), el rey de la deportividad y el placer de conducción puro. Por otro, el Mercedes-Benz Clase E (W210), el estandarte del confort y el prestigio. El Audi A6 encontró su espacio vital ofreciendo un cóctel único: un diseño interior que marcaba el camino a seguir, una calidad de construcción soberbia y, sobre todo, la seguridad inquebrantable de la tracción quattro, un argumento de compra emocional y racional al mismo tiempo.

Conclusión

Este Audi A6 2.8 quattro es mucho más que un coche antiguo; es una cápsula del tiempo que nos transporta a una era dorada de la automoción. Es la máquina perfecta para quien valora la ingeniería sólida, el confort imperial y la seguridad en cualquier circunstancia. No es un deportivo, sino un gran turismo incansable, un compañero de viaje fiel que te envuelve en una atmósfera de calidad y serenidad. Poseerlo y conducirlo es disfrutar de una obra de ingeniería que fue concebida para perdurar y para hacer de cada kilómetro un auténtico placer.