Audi A6 2.0 TDI 6 vel. Style · 140 CV (2008)

2004
Gasóleo
FWD
Manual 6v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6.1l/100

Emisiones

159g/km

0-100 km/h

10.3s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1615kg

Precio

36,500

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

546 L

Depósito

70 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero546 L

Análisis detallado del Audi A6 2.0 TDI 6 vel. Style · 140 CV (2008)

Descripción general

El Audi A6 de esta generación es mucho más que una berlina; es una declaración de intenciones. Representa el equilibrio perfecto entre la elegancia discreta y la ingeniería alemana, un vehículo que te acoge en un ambiente de lujo y te transporta con una eficiencia y aplomo extraordinarios. Esta versión 2.0 TDI se convirtió en el corazón de la gama, la elección racional para quien buscaba viajar en primera clase sin renunciar a un consumo contenido, sintiendo el prestigio de los cuatro aros en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A6 2.0 TDI es una experiencia de serenidad y poder controlado. El motor diésel de 140 CV empuja con una contundencia suave y lineal desde bajas vueltas, gracias a sus 320 Nm de par. No busca la deportividad explosiva, sino ofrecer una respuesta sólida y constante que convierte los largos viajes en un puro placer. La suspensión, firme pero inmensamente cómoda, filtra las imperfecciones del asfalto con una maestría que te aísla del mundo exterior, mientras que su aplomo en carretera transmite una sensación de seguridad inquebrantable. Es un devorador de kilómetros nato.

Diseño y estética

Su diseño es una lección de elegancia atemporal. La imponente parrilla Singleframe, las líneas fluidas y limpias que recorren su carrocería de casi cinco metros, y una silueta perfectamente proporcionada, le otorgan una presencia en la carretera que impone respeto sin ser arrogante. Por dentro, el habitáculo es un santuario de calidad. Los materiales son exquisitos al tacto y a la vista, y cada botón y control opera con una precisión milimétrica que te hace sentir que estás en un coche construido para durar, un espacio donde la tecnología y el lujo conviven en perfecta armonía.

Tecnología y características

Bajo su piel, este A6 escondía tecnología avanzada para su época. El corazón de su eficiencia era el sistema de inyección directa por bomba-inyector, una solución de ingeniería que maximizaba el rendimiento del combustible. Combinado con un turbo de geometría variable, ofrecía una respuesta enérgica y consumos sorprendentemente bajos para una berlina de su tamaño. La dirección con asistencia variable según la velocidad y un chasis sofisticado con suspensiones de paralelogramo deformable en ambos ejes demostraban el compromiso de Audi con una dinámica de conducción superior.

Competencia

En el olimpo de las berlinas ejecutivas, el Audi A6 se enfrentaba a titanes como el BMW Serie 5 y el Mercedes-Benz Clase E. Mientras el BMW apostaba por una deportividad más pura y el Mercedes por el confort absoluto, el A6 encontró su espacio ofreciendo una síntesis magistral de ambos mundos. Se posicionó como la alternativa moderna, tecnológica y con un diseño vanguardista, atrayendo a quienes valoraban tanto la calidad de rodadura y el lujo interior como una imagen sofisticada y un comportamiento dinámico equilibrado.

Conclusión

El Audi A6 2.0 TDI no es solo un coche, es un compañero de viaje fiel y distinguido. Es la materialización del progreso a través de la técnica, un vehículo que te envuelve en una atmósfera de confort y calidad superior mientras te lleva a tu destino con una eficiencia admirable. Conducirlo es sentir que has tomado la decisión correcta, una inversión en bienestar, seguridad y prestigio. Un coche que, incluso años después, sigue transmitiendo una profunda sensación de solidez y buen hacer.