Audi A6 2.0 TDI 136 CV multitronic DPF (2008-2010)

2009
Gasóleo
FWD
Automático 7v
Audi A6 - Vista 1
Audi A6 - Vista 2
Audi A6 - Vista 3
Audi A6 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A6

Potencia

136CV

Par

320Nm

Consumo

5.8l/100

Emisiones

151g/km

0-100 km/h

9.9s

Vel. Máx.

204km/h

Peso

1650kg

Precio

39,160

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

546 L

Depósito

70 L

Potencia

100 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima136 CV / 100 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito70 L
Maletero546 L

Análisis detallado del Audi A6 2.0 TDI 136 CV multitronic DPF (2008-2010)

Descripción general

El Audi A6 de 2009 es mucho más que una berlina; es una declaración de intenciones. En esta versión con el eficiente motor 2.0 TDI de 136 caballos y el suave cambio multitronic, Audi propuso un viaje en primera clase, donde el lujo no estaba reñido con un consumo contenido. Es el coche para quien entiende que la elegancia reside en el equilibrio y la calidad, un refugio de calma en el asfalto que te invita a devorar kilómetros sin darte cuenta.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante de este A6 es una experiencia que calma el espíritu. El motor diésel de 136 CV, aunque modesto en cifras, empuja con una suavidad y un silencio sorprendentes gracias al cambio multitronic, que entrega la potencia de forma lineal y sin tirones. No busques una aceleración que te pegue al asiento, sino un fluir constante y sereno que transforma los viajes largos en un placer. Su chasis, aplomado y noble, filtra las imperfecciones de la carretera con una maestría que te aísla del mundo exterior, creando una burbuja de confort y tranquilidad.

Diseño y estética

El diseño del Audi A6 es una lección de elegancia atemporal. Sus líneas fluidas y proporcionadas, sin estridencias, le confieren una presencia imponente y distinguida que ha envejecido con una dignidad admirable. Pero es al abrir la puerta donde la magia realmente ocurre. El habitáculo te recibe con una calidad de materiales y un ajuste de piezas que rozan la perfección. Cada botón, cada superficie, transmite una sensación de solidez y refinamiento que te hace sentir especial. Es un interior diseñado no solo para ser visto, sino para ser sentido.

Tecnología y características

Aunque es un modelo de 2009, este A6 incorporaba tecnologías que definían su carácter premium. El corazón de su confort en marcha es la transmisión multitronic de 7 velocidades simuladas, una caja de variador continuo que prioriza la suavidad por encima de todo. El motor 2.0 TDI ya contaba con inyección por conducto común y filtro de partículas, buscando un equilibrio entre rendimiento y respeto medioambiental. A bordo, el sistema de infoentretenimiento MMI centralizaba el control del vehículo de una forma intuitiva y elegante para la época, reforzando esa sensación de estar en un coche tecnológicamente cuidado.

Competencia

En el selecto club de las berlinas ejecutivas, el Audi A6 se enfrentaba a dos titanes: el BMW Serie 5 y el Mercedes-Benz Clase E. Mientras el BMW ofrecía una conducción más dinámica y pasional, y el Mercedes se erigía como el rey del confort absoluto, el A6 encontraba su espacio como la síntesis perfecta de ambos mundos. Su principal arma era un diseño interior inigualable en calidad percibida y una sensación de equilibrio general que conquistaba a quienes buscaban un coche completo, sofisticado y tecnológicamente avanzado sin renunciar a la discreción.

Conclusión

Este Audi A6 2.0 TDI multitronic es una oda al viaje sereno y confortable. Es la elección inteligente para el conductor que valora la calidad, el silencio de marcha y la eficiencia en largos recorridos por encima de las prestaciones puras. Representa la esencia de Audi: una elegancia discreta, una construcción impecable y una tecnología orientada al bienestar. Aún hoy, subirse a uno es sentir que el tiempo se detiene y que el único destino que importa es el placer de conducir sin prisa, envuelto en un ambiente de lujo y tranquilidad.