Audi A7 Sportback 2.8 FSI quattro S tronic 7 vel. · 204 CV (2012-2014)

2011
Gasolina
AWD
Automático 7v
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Audi A7 - Vista 4

Especificaciones y análisis del Audi A7

Potencia

204CV

Par

280Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

187g/km

0-100 km/h

8.3s

Vel. Máx.

235km/h

Peso

1795kg

Precio

63,360

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 5 puertas

Maletero

535 L

Depósito

65 L

Potencia

150 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima204 CV / 150 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero535 L

Análisis detallado del Audi A7 Sportback 2.8 FSI quattro S tronic 7 vel. · 204 CV (2012-2014)

Descripción general

El Audi A7 Sportback de 2012 no es simplemente un coche, es una declaración de intenciones. Nació para redefinir el concepto de gran turismo, fusionando la elegancia escultural de un coupé con la versatilidad de una berlina de cinco puertas. Con su motor V6 de 204 caballos y la legendaria tracción quattro, este A7 promete un viaje donde el estilo y la capacidad dinámica se dan la mano en cada kilómetro.

Experiencia de conducción

Ponerse al volante del A7 Sportback es sumergirse en un mundo de refinamiento y control. El motor 2.8 FSI V6 entrega su potencia de 204 CV con una suavidad exquisita, un empuje lineal y constante que te invita a devorar kilómetros sin esfuerzo. La caja S tronic de doble embrague es una aliada perfecta, con cambios tan rápidos y fluidos que apenas se perciben. Pero la verdadera magia reside en la tracción quattro, que ancla el coche al asfalto con una seguridad imperturbable, transmitiendo una confianza absoluta para trazar curvas con una precisión y aplomo que emocionan. Es una experiencia de conducción serena pero poderosa, un equilibrio perfecto entre confort de lujo y agilidad deportiva.

Diseño y estética

La silueta del Audi A7 Sportback es pura poesía en movimiento. Su línea de techo, una curva larga y fluida que desciende con elegancia hasta una zaga corta y poderosa, es una obra de arte que desafía las convenciones. A pesar de sus casi cinco metros de longitud, sus proporciones son atléticas y dinámicas. El frontal, con la imponente parrilla Singleframe y unos faros afilados, le confiere una mirada penetrante e inconfundible. Por dentro, el habitáculo te abraza con una calidad abrumadora, donde cada material, desde el cuero hasta el aluminio, ha sido elegido para deleitar los sentidos y crear un ambiente de lujo tecnológico y minimalista.

Tecnología y características

Bajo su piel de diseño, el A7 Sportback de 2012 era un escaparate tecnológico. El corazón de la máquina, su motor V6 de inyección directa, ya contaba con un sistema Stop-Start para mejorar la eficiencia en ciudad. La transmisión S tronic de siete velocidades y doble embrague representaba la vanguardia en cajas de cambio automáticas, ofreciendo una rapidez y eficacia soberbias. Sin embargo, la joya de la corona era el sistema de tracción integral quattro, una proeza de la ingeniería que distribuía la potencia de forma inteligente para garantizar el máximo agarre y dinamismo en cualquier circunstancia, complementado por una dirección asistida eléctrica sensible a la velocidad que ofrecía precisión y confort.

Competencia

En el exclusivo segmento de las berlinas coupé de gran formato, el Audi A7 Sportback no estaba solo. Su rival más directo y el pionero del concepto fue el Mercedes-Benz CLS, un vehículo que apostaba por un diseño quizás más barroco y un confort de marcha soberbio. Por otro lado, el BMW Serie 6 Gran Coupé se presentaba como la alternativa más deportiva y enfocada al placer de la conducción pura, con un carácter más afilado y una conexión más directa con el asfalto. Ambos competían por el mismo cliente que buscaba distinción, prestaciones y un diseño que rompiera con lo establecido.

Conclusión

El Audi A7 Sportback 2.8 FSI quattro es mucho más que la suma de sus partes; es una experiencia automovilística completa. Representa el equilibrio casi perfecto entre una estética que enamora, un confort de viaje excepcional y una seguridad dinámica que tranquiliza. Es el coche para quien no quiere renunciar a nada: ni a la belleza de un coupé, ni a la funcionalidad de un portón trasero, ni a la confianza de la tracción total. Una máquina atemporal que, incluso hoy, sigue siendo un referente de elegancia y sofisticación sobre ruedas, un verdadero clásico moderno.